Valiéndome de mi experiencia de militante de La Manif Pour Tous en Francia, quisiera darles estos diez consejos muy útiles a fin de ayudarles a ganar la guerra contra la destrucción « legal » de la unión de amor entre el hombre y la mujer, o sea contra la generalización del « matrimonio para todos ». Porque en realidad sólo estamos al inicio de nuestra lucha. Ya que en realidad nunca hablamos de la Ley Taubira ni de la homosexualidad.
 

1- Parar, en cuanto al « matrimonio para todos » (y la adopción, la PMA, el vientre de alquiler), de centrarse en la filiación. Hablando solamente del niño y de las consecuencias de la ley, lo estamos echando a perder todo: no sólo justificamos la Unión civil, pero además, animamos a nuestros políticos a que corten el « matrimonio para todos » en dos y así lo aprueben.
 

2. Atreverse a hablar de amor. Sino, dejamos el tema a los que hablan mal de ello y de manera poco realista. La definición del amor es el centro del debate. Solemos despreciarla porque creemos que es peligrosa o fuera de tema.
 

3- Atreverse a hablar de la homosexualidad: este es el debate clave. El « matrimonio para todos » se aprueba en nombre del « amor homosexual ». Entonces, el tema es inevitable. En Italia han decidido francamente prohibir hablar de homosexualidad. Y eso es su mayor error. Se tambalean en la homofobia que les reprochan.
 

4. Destruir el mito de la heterosexualidad. Es a causa de nuestra justificación de aquella que entramos en el juego de nuestros oponentes, que apoyamos todas las leyes pro-gays, que creemos en la existencia de un « lobby gay » inexistente (sólo existe el lobby hetero), y no obedecemos a la Iglesia.
 

5- No despreciar la palabra « homofobia » y dejar de verla sólo como un insulto o una trampa semántica infundada. El tratamiento de este tema es una oportunidad increíble para sumar a nuestros oponentes a nuestra causa.
 

6. Reconocer que, además de los niños, las víctimas reales de la Unión Civil, del « matrimonio para todos » y de la PMA y del vientre de alquiler, son las personas homosexuales.
 

7- Entrar en el debate de ideas, favorecer la reflexión antes de la acción, y no sustituir el fondo por la forma. En Francia, hemos cometido este error para paralizar nuestros puntos de vista en una postura silenciosa (las Sentinelas), en manifestaciones impresionantes pero ineficaces (La Manif Pour Tous).
 

8- Utilizar el lenguaje de nuestros oponentes (dejar las palabras tales como « Gender« , « transhumanismo », « derogación », « familia », etc.) en lugar de tratar de convencerlos de nuestros conceptos. Llegamos a ser inaudibles.
 

9. Garantizar la cobertura completa de nuestra lucha a través de tres prismas: política / fe / homosexualidad. Esta es la única manera de abarcar realmente el debate, de ser nosotros mismos, y de ser verdaderos. No hagáis como en Francia, donde sólo hemos hablado del aspecto político, y donde hemos negado a Jesús y a la gente gay.
 

10- Acoger a las personas homosexuales en nuestro propio bando y dejarles el sitio de honor. Estas son las personas más legítimas y más poderosas en el debate, a condición de que sean continentes, hablen de los actos homosexuales, y no sólo estén aquí para echar pestes a las espaldas del supuesto « lobby LGBT. »