En una pared de Facebook de un sacerdote mexicano, por yo denunciar los atajos graves sobre el Género y la heterosexualidad (y finalmente la homosexualidad), un enjambre de católicos mexicanos desata su enojo homófobo y sus expresiones demonizadoras contra mí : « dictadura del lobby gay », « homosexuales = enfermos », « ideología peligrosa », « Satanás », « Fin de los tiempos », que yo sería un idiota a quien le « faltaría sentido común », y demás.
 

No. No me falta sentido común. He escrito varios libros sobre la homosexualidad, y un libro entero sobre la heterosexualidad (cuando nadie habla del tema, incluso dentro del « ambiente LGBT »)! Y sé que la Iglesia Católica nunca defiende la heterosexualidad (¡ sólo defiende la sexualidad y la diferencia de sexos coronada por el Amor que es Cristo!). Sé también que todas las leyes pro-homosexualidad se basan en la « heterosexualidad » y se apoyan en esa confusión entre « heterosexualidad » y diferencia sexual. También sé que el « Género » ES la heterosexualidad ( = la sacralización de todas las alteridades a nivel de la sexualidad, incluso la bisexualidad) y no todas las caricaturas maniqueas que crean actualmente. La heterosexualidad es la idolatría por la « diversidad », la « igualdad », las « diferencias » al detrimento de la diferencia de sexos y de la diferencia Creador-criaturas (Jesús y la Iglesia). Y finalmente, sé que el meollo de la propaganda pro-gays mundial, es la heterosexualidad ; y que ésta es el diablo disfrazado de diferencia de sexos porque en mis testimonios públicos, cuando explico que soy católico homosexual continente, veo que los únicos ataques que sufro vienen de personas heridas en su sexualidad y en su fe porque confunden la diferencia de sexos (realidad biológica y sobrenatural) con la heterosexualidad : enseguida sale la palabra « heterosexualidad ». Da igual que no me entiendan y que me desprecien, y que ahora algunos de vosotros muestren homofobia (otra palabra que les da urticaria o risa porque piensan que es un insulto o un mito paranoico, cuando es más) : ya sé que, en este punto, no estoy equivocado. Digo lo que he trabajado desde hace 15 años, y lo que defiende la Iglesia.
 

¡ Tanta gente – supuestamente católica – usa ahora el discurso ideológico de los pro-Vida anti-Género, el discurso Hazte Oír simplista, y demuestran un gran desconocimiento de las personas homosexuales y de la retórica política pro-gay ! Y encima, piensa que tiene toda la razón, y que los malos son los demás, y el « lobby gay ». Qué pena. Realmente, qué pena.
 

 

¡ No se acaba el asunto de esta mañana ! Ahora, me tratan como un enfermo que lleva el virus AMS (Atracción por el Mismo Sexo)… En serio. Basta con que denuncies actitudes y discursos claramente homófobos, y ya la mayoría de los católicos se apresura a patologizarte según sus propias categorías « científicas » : eres un enfermo, un pecador, un SSA (Same Sex Attraction : está escrito en su manual psico-cristiano redactado por Nicolosi o Cohen) que sufre un complejo de persecución. Tu uso de la palabra « homofobia » demuestra sin lugar a dudas que te haces de víctima y explica tu agresividad. Qué le vamos a hacer… Inconscientemente, eso es constitutivo de tu personalidad y de tu enfermedad. Has cometido el crimen de lesa majestad por haber corregido el discurso de un sacerdote y por haber discutido la sacrosanta heterosexualidad. Demuestras una vez más que « los homos » son « enfermos » … aún cuando se ha que rezar por ellos (porque es mejor dar a la homofobia la apariencia de la Misericordia, de la Caridad, de la piedad, del perdón). El toque final. La fariseos « católicos » en todo su horror. Quizás sean peores que los activistas pro-gays ateos que me atacan.