Entrevista a Philippe Ariño, por Javier Lozano, de Actuall

Philippe Ariño, intelectual franco-español de 36 años, católico y homosexual continente, comprometido contra el « matrimonio homosexual » en Francia, es el bloguero de dos sitios muy visitados que tratan de homosexualidad : La Araña del Desierto y CUCH : Católicos Unidos Contra la Heterosexualidad. Para toda España y América Latina, se publica este mes su ultimo libro La Homosexualidad en Verdad con la Editorial Desclée de Brouwer, libro del cual se vendieron más de 10.000 ejemplares en Francia e Italia. Su discurso sin pelos en la lengua no os dejará indiferente…
 
 
 

1 – ¿Qué le llevó a escribir un libro sobre otra forma de ser homosexual, viviendo las enseñanzas de la Iglesia, aún sabiendo los problemas que le iba a generar?

Nuestro mundo gay friendly nos dice : « Si eres homosexual, tienes que estar necesariamente en pareja. Si no, ¡ no eres realmente homosexual, te has perdido la vida, nunca amarás, y no luchas por tu emancipación ! » No es mi forma de concebir el Amor, ni de respetar la libertad de las personas homosexuales. Especialmente cuando la « pareja » homosexual, al privarse de la diferencia sexual, resulta a menudo complicada, aburrida, dolorosa e incluso violenta. Con ésta, se trata de una parodia erotizada y sentimental de la amistad, a la vez que una parodia de amor y de sexualidad. Debido a que la sexualidad sólo es la diferencia entre los sexos. Entonces, la homosexualidad practicada hace vivir una sexualidad sin sexualidad. ¡ Vaya engaño !
 

2 -¿Ha tenido siempre esta forma de pensar o hubo algún punto de inflexión en su vida?

No. Sigo evolucionando. Nunca es fácil dejar definitivamente el sueño de formar una « pareja » homosexual estable y renunciar a las personas hacia donde nuestros sentimientos, nuestro cuerpos y nuestros impulsos de ternura nos llevan. Y si un día descubro que la Iglesia está equivocada acerca de la homosexualidad y que el celibato que Ella pide a las personas duraderamente homosexuales es una quimera, si un día encuentro a una « pareja » homosexual que irradia tanto como ciertos matrimonios hombre-mujer y como algunos célibes consagrados, espero tener la inteligencia necesaria para cambiar de opinión. Pero por ahora, veo que la Iglesia tiene razón acerca de la homosexualidad, y que las « parejas » homosexuales, por satisfechas que sean a veces, no están colmadas.
 

3 – Usted es homosexual pero se opone al llamado « matrimonio gay », ¿Por qué?

Quizá sea una sorpresa para muchos. Pero me opongo a este « matrimonio homosexual » porque justamente amo a las personas homosexuales y a la Humanidad, y que esta ley no las respeta en absoluto, aunque se impone en nombre suyo. En mi opinión, el « matrimonio homosexual » es extremadamente grave por estas cuatro razones principales que voy a aclarar ahora mismo :

1) En primer lugar, esta ley ya no se basa en la Humanidad dado que sustituye la sexuación humana por la orientación sexual de las personas, es decir por nuestros sentimientos e impulsos humanos o, lo que es lo mismo, por la gente que nos atrae físicamente y por nuestra práctica genital. Como si fuéramos ángeles o animales, ¡ y ya no seres humanos ! Así, como si nada, con las Uniones Civiles – y luego el « matrimonio asexuado » – nos deslizamos poco a poco de los Derechos Humanos a los Derechos de los homosexuales y de los heterosexuales. Esta es una violación de nestra humanidad muy grave.

2) Luego, este « matrimonio » no respecta la realidad de las personas homosexuales y de sus « parejas » potenciales, y no resuelve para nada sus problemas individuales (violación, heridas, sufrimiento : hasta ahora, 100 amigos homosexuales míos me han revelado que han sufrido una violación) ni sus problemas « conyugales » (violencia, infidelidad, hastío) y sociales. Incluso esta ley complica su existencia y aumenta la homofobia en contra de ellas, ya que las mete en situaciones y en prácticas a menudo irreversibles, comerciales y delictivas (robo y tráfico de niños), prácticas que van a generar represalias homófobas de una crueldad terrible, más rápidamente de lo que creen.

3) Por otra parte, en nombre del « amor », el « matrimonio homosexual » retira y banaliza la diferencia sexual en los textos legislativos : el marido y la mujer se desvanecen en « cónyuges », el padre y la madre en « padres ». Simbólicamente, ya no se reconoce la diferencia de sexos como el Mejor humano para existir y para amar, cuando se sabe muy bien que no hay amor humano verdadero sin la acogida de la diferencia sexual, y que todo ser humano necesita el amor dentro de las diferencias de sexos para construirse y ser feliz. Dicho de otro modo, con el « matrimonio para todos », el amor entre los dos cónyuges diferentemente sexuados, y luego entre los dos posibles padres biológicos (hombre/mujer) de un niño, ya no es reconocido ni valorado como lo mejor para que una sociedad viva en paz, ya no está protegido por la legislación nacional. Se trata de un inicio de masacre del Amor encarnado, real. Ni más ni menos.

4) Por último, esta ley del « matrimonio gay » da lo menos tres padres a un niño. Este escándalo ha sido reconocido por casi todo el mundo, incluso por los pro-matrimonio-para-todos (por eso ya no se los oye desde la aprobación de la ley…). De hecho, a partir del momento en que se nombra « padres » a ambos miembros de una « pareja » homosexual, y en que se les da a un niño que criar, es « obligatorio » recurrir a una tercera persona, ¡ si no a 4 o más ! Y no cabe ninguna excepción : habrá lo menos très padres en los casos de adopciones, proyecto de copaternidad, consecuencias del divorcio o de una separación, reprodución asistida, vientres de alquiler, etc. El « matrimonio homosexual », ¡ es el multiparentesco (un mito) impuesto a todos ! ¡ Bienvenidos en « el mejor de los mundos » !
 

4 – Algo similar le ocurre con la adopción por parte de parejas homosexuales, ¿ cuáles son los motivos que le llevan a posicionarse así ?

Todo niño no necesita « un papá y una mamá », como lo vitorean al unísono los manifestantes de las Manifs para Todos : los tiene de hecho, es obligatorio, ¡ al menos por su concepción biológica y por la Naturaleza !… y no es por esa única razón por la que puede ser feliz : uno puede conocer y ser criado por sus dos padres biológicos, ¡ esto no es una garantía de éxito y felicidad ! Sin embargo, cada niño necesita que su padre y su madre se amen. Como acabo de escribirlo, el « matrimonio para todos » no elimina (necesariamente) al verdadero padre biológico ni a la verdadera madre biológica de un niño, ni todas las filiaciones de sangre. Así que no hay necesidad de armar sistemáticamente jaleo en contra del parricidio. Sin embargo, la ley del « matrimonio gay » elimina al amor entre los dos padres biológicos de cada niño, dejando de presentar la diferencia sexual como el matrimonio mismo, como el único matrimonio de amor posible creo yo.
 

5 – Se ha puesto muy de moda en el ‘mundo gay’ el uso de vientres de alquiler, ¿qué opinión le merece esta práctica?

Esto no es una moda del « mundo gay ». Ya sólo porque el vientre de alquiler cuesta un dineral, es complicado, es irreal (uno de los dos « padres » es necesariamente excluido por la Naturaleza), es vergonzoso, se corre a veces peligro de juicio y encarcelamiento en algunos países. Pero también porque el deseo de tener hijos no es muy común entre las personas homosexuales individualmente hablando (a causa de su relación dolorosa y celosa con su propia niñez y con los niños en general) y en las « parejas » homosexuales aún menos (porque un crío puede atar todavía más a su novio : basta con que no sea una locura con aquel hombre – como suele ocurrir en muchas « parejas » homosexuales – para que el « proyecto de hijo » sea aplazado o cancelado por el binomio homo).
 

6 – El lobby gay ataca constantemente al catolicismo. Usted, sin embargo, es gay y católico. ¿Es la Iglesia tan mala como la quieren vender? ¿Usted se siente acogido y a gusto con el Magisterio?

No es el lobby gay (casi inexistente y muy dividido) quien ataca al catolicismo, no crea, sino el lobby LGBT (Lesbiano, Gay, Bisexual, Transexual), que no es otro que el lobby heterosexual. Así es : el lobby LGBT no para de usar la palabra « heterosexualidad » y la mayoría de sus miembros se presentan como « heterosexuales » para hacer defender su libertinaje bisexual por sus pocos « amigos » homosexuales. Y si os fijáias bie, toda ley pro-gay se anuncia políticamente a través del argumento de la « heterosexualidad ». Hay muy pocas personas « homos » en el dicho « lobby LGBT » ; sin embargo, ¡ mucha gente mal-casada, eso sí ! Y por otra parte, si el lobby hetero ataca a la Iglesia, es a menudo para cuestionarla y provocarla porque muchos hombres de Iglesia ya no desempeñan su papel de defensores de la Verdad-Caridad (Jesús) acerca del público de los « heridos sexuales », ya no les prestan bastante su ayuda (por miedo a ellos y por su práctica mimética inconsciente de la heterosexualidad), y no viven bastante lo que dicen/creen.
 

En cuanto al Magisterio, siempre me han recibido entre bastidores pero muy pocas veces oficialmente, ya que a los obispos y cardenales siempre les da miedo mojarse (excepto en Francia con los obispos Brouwet, Rey, Ginoux ; excepto en España con el obispo Omella-Omella). Pero no me quejo : los católicos son los que mejor me han acogido hasta hoy. Sin embargo, de ahí a decir que me han acogido siempre bien, no (¡ esto deja presagiar lo peor de la acogida de los no-católicos a mi respecto !). La gran mayoría de los católicos, por ignorancia, orgullo y miedo a la homosexualidad y a las personas homosexuales (literalmente, es el primer significado de la palabra « homofobia »), por temor a perder su fama, su trabajo o su poder, prefiere apoyar a una persona homosexual (incluso continente) a distancia y no abordar los temas cruciales de la homosexualidad, la heterosexualidad y la homofobia por ejemplo. A ojo de buen cubero, yo diría que en Francia e Italia, el 90% de los católicos defiende la Unión Civil (sin darse cuenta de que ésta ya es el matrimonio gay) y la heterosexualidad (que confunden con la diferencia de sexos)… mientras que la Iglesia Católica nunca ha defendido la heterosexualidad (… el problema, es que Ella nunca la ha criticado tampoco …). Escribo y demuestro en mi libro La Homosexualidad en Verdad que la heterosexualidad es la ideología de Género, ¡ y hasta digo que la heterosexualidad es el diablo disfrazado de diferencia sexual ! Por eso he creado en julio del 2013 un segundo sitio internet muy serio que se titula CUCH : Católicos Unidos Contra la Heterosexualidad y qui sigue en gran actividad.
 

7 – ¿Cómo consigue conciliar en el día a día el ser gay con ser católico?

Sin la ayuda del Espíritu Santo, de San Antonio de Padua, de Jesús y María, de mi ángel de la guarda, de mis amigos y familia, de algunos católicos auténticos, la verdad es que nunca aguantaría. Y sin la experiencia concreta de la continencia (= « abstinencia por Jesús » que vivo desde enero del 2011 : he dejado de mirar pornografía, de ligar y de masturbarme), nunca me hubiera librado de la vergüenza y ni siquiera podría abrir la boca para testimoniar. El celibato continente laico en la homosexualidad, es una forma de celibato consagrado (aunque no lo sustituya), es la libertad en la Verdad, es el humor recobrado, es la condición y la misma esencia de la Misión.
 

8 – Su posición desmonta al lobby gay. ¿Este lobby gay representa al conjunto de los homosexuales o hay muchos que piensen de manera similar a usted?

 

No. En realidad, el « lobby gay » es la nariz postiza del lobby heterosexual, el cual es fundamentalmente bisexual y libertario. Pues mi principal enemigo es la heterosexualidad, la cual ahoga la grandeza de las parejas hombre-mujer que se aman, la gracia de los célibes consagrados, de las personas homosexuales continentes. Ya veo que muchos activistas pro-Vida tratan de ver en mí un « arrepentido de la homosexualidad » (un « ex-gay »), de utilizarme como « excepción entre los homosexuales » o como ejemplo de « traidor interno », para vengarse de una « mafia » homosexual con la cual fantasean, y para hacerme decir ese tipo de tonterías : por ejemplo, que « se puede ser homosexual y en contra del matrimonio homosexual » (de hecho, es el caso de todas las personas homosexuales, al fin y al cabo), que « el lobby gay no representa a todos los homosexuales » (¿ Y qué ?), que « el matrimonio gay no tiene nada que ver con la homosexualidad » (sobre el papel es cierto, pero en intenciones y de hecho es totalmente falso), que « el niño prevalece sobre las personas homosexuales » (¿ ah, sí ?), que « una minoría de homosexuales quieren el matrimonio homosexual » (Aun cuando sea verdad, no sería una razón suficiente para no proponerlo a los pocos que lo desean sinceramente… dirá la gente de mala fe), que « el movimiento pro-Vida no es homófobo » (a fuerza de decirlo, hay grandes motivos para ponerlo en duda…), ¡ y sobre todo que « el lobby homosexual es una terrible dictadura ideológica que se va difundiendo en todos los estratos de la sociedad » !
 

¿ Queréis que vaya al grano ? Al no denunciar la Unión Civil ni la heterosexualidad, al creer en el « amor homosexual discreto y no-politizado », en realidad muchos adversarios del « matrimonio gay » respaldan al lobby LGBT contra el cual se victimizan. Lo que es peor, forman parte de él. Por supuesto, la comunidad homosexual centrada en la práctica homosexual se vuelve una dictadura. Eso es verdad. Pero no es cierto para la comunidad homosexual centrada en la amistad continente y santa. Y encima, la mayoría de las personas homosexuales se sienten totalemente ajenas al activismo homosexual (menos unas pocas como yo), se declaran casi todas « fuera del ambiente ». Entonces, el quejido anti-lobby-gay no cambia nada : ¡ es típicamente LGBT !
 

9 – ¿ Por qué se muestra con tanta agresividad el lobby gay contra aquel que no piensa como él? ¿Ha sido usted víctima de estos grupos por pensar diferente?

Las personas que practican su homosexualidad se vuelven agresivas, por una gran parte para expresar inconscientemente las violaciones que han vivido y que nadie quiere ver (sobre todo aquellos que pretenden defenderlas), y por otra parte para despertar a los católicos. Porque a menudo los cristianos no nos escuchan, no nos explican nuestro pecado con Caridad y Verdad. Suelen despreciar nuestras creencias, nuestras palabras, nuestro vocabulario, nuestra forma de ser y de reaccionar, nuestro modo de vida, nuestras amistades y « parejas », nuestro ambiente, nuestra imagen mediática, nuestro modo de vida, etc. Se ríen o se enfadan al oirnos hablar de « homofobia », porque desdeñan la palabra en sí, cuando para nosotros, no es sólo un insulto : es nuestra vida y nuestro pasado. Para nosotros, la homofobia remite a los sufrimientos que hemos experimentado en el pasado, a los ataques reales que hemos vivido a causa de nuestra homosexualidad, a veces a los asesinatos, a los suicidios, a las violaciones, a los hostigamientos, a las agresiones, a las adicciones, a los aislamientos que conocemos…

En cuanto a los ataques que he vivido a través de mi homosexualidad, confieso que he sido rechazado tanto por mis hermanos gays y lesbianas que practican su homosexualidad como por algunos militantes pro-Vida que se presentan como « heterosexuales », que desconfían en mí o me tienen celos porque mi testimonio sobre la homosexualidad es importante e inédito. Por supuesto, los primeros – mis hermanos de orientación sexual – pueden ser muy violentos, ya que muchos me tachan de « colaboracionista cobarde y homófobo », y que no tienen siempre el equilibrio o la fe para entenderme : suelen ignorarme, insultarme, amenazarme de muerte o de acciones judiciales, impedirme hablar, difamarme, hacerme llamadas telefónicas anónimas, etc. Pero « a quien se haya dado poco, poco se le demandará » (Lucas 12, 48). Sin embargo, el hecho de que yo sea rechazado por muchos de muy amigos católicos, que tienen un mayor acceso a la Verdad, a la cultura y a la Caridad, es aún más chocante, y en definitiva más violento. No le puedo guardar rencor al que no sabe la Verdad. Lo podría para con él que sabe.
 

10 – ¿Ha pasado el lobby gay en Occidente de perseguido a perseguidor?

Las personas homosexuales ya eran perseguidas y perseguían mucho antes. Es que su lado agresivo y conquistador se ve más hoy, se mediatiza mucho más que antes, se politiza internacionalmente… a la vez que se diluye en la promoción globalizada de la bisexualidad a través de la coartada de « la igualdad y de la alineación con la heterosexualidad ». Ellas nunca han sido perseguidoras antes de practicar su homosexualidad. Se hicieron dictatoriales una vez que la habían actualizado. En cualquier época y lugar, al realizar un acto homosexual que excluye la diferencia de sexos (de la cual venimos todos) y que excluye por lo tanto a todo ser humano (incluidas las personas homosexuales), cualquier persona acaba por rechazar a los demás tanto como a sí misma. La homofobia, como lo escribo en mi libro La Homofobia en Verdad, es el miedo al mismo, el miedo a la homosexualidad, el miedo y el ataque contra las personas homosexuales. También es la creencia en la identidad y la práctica homosexuales. De hecho, todos los actos homófobos conocidos son realizados por personas homosexuales (incluso aquellas que fingen ser heterosexuales) y tienen lugar en el marco de la práctica homosexual, de la « salida del armario », o de la prostitución. Véase el código « Homosexual homófobo » de mi Diccionario de Códigos homosexuales.
 

11 – La homofobia es una palabra que se ha puesto de moda y que no para de ser utilizada por políticos, pero ¿no se ha convertido en una especie de censura para todo aquel que disiente del pensamiento dominante de hoy?

Como decía anteriormente, la homofobia no se reduce a una moda, una trampa retórica, un concepto ideológico de la novlengua para extremizar a su interlocutor y hacerle callar, no es un simple insulto. La homofobia, son hechos reales – la creencia en la identidad homosexual, la práctica homosexual, y sus consecuencias prácticas – que debemos denunciar con fuerza y delicadeza. Todos podemos ser homófobos, es decir tener miedo a nosotros mismos y a nuestros semejantes, o temer y atacar a las personas homosexuales, desde el momento en que no reconocemos la violencia de la práctica homosexual y de la práctica heterosexual, a partir del moment en que hacemos de la homofobia un « no-problema » y una abstracción, con el pretexto de que la palabra « homofobia » suele ser mal comprendida por los que la usan más y pretenden erradicarla.
 

12 – ¿Es la ideología de Género el nuevo totalitarismo del siglo XXI?

Sí, perfectamente, en la medida en que se entiende con clarividencia que el verdadero nombre de la ideología de Género, de este totalitarismo mundializado, es la heterosexualidad : una diferencia de sexo forzada y/o borrada. Textualmente, el término redundante e híbrido de « heterosexualidad » significa « todas las alteridades a nivel de la sexualidad »… es decir tanto la diferencia de sexo sin amor y la familia procreativa sin amor como el incesto, la pedofilia, la bisexualidad, el ascetismo, la zoofilia, el libertinaje, la homosexualidad, etc. Entonces, encontramos en la etimología de la heterosexualidad la idea de totalitarismo : la heterosexualidad pretende abarcar y sacralizar TODAS las différencias… para descartar discretamente las dos diferencias más esenciales para nuestra existencia y nuestra experiencia del amor de Dios : la diferencia de sexos coronada por el Amor y la diferencia Creador-criaturas (= la Iglesia, Jesús, María), vividas tanto en el matrimonio como en el celibato consagrado. ¡ Es todo un totalitarismo !
 

13 – ¿Feminismo + marxismo + liberación sexual es igual a la Ideología de Género?

 

Sí. Pero a todos esos casos de rechazo evidente de la diferencia sexual podéis agregar aquellos donde la diferencia sexual es excesivamente sacralizada y despojada de amor, deshumanizada, tradicionalizada, impuesta rígida y académicamente, a veces en nombre de Dios : pienso en el natalismo (denunciado por el Papa Benedicto XVI como una deriva grave, incluso en el seno del catolicismo), en la histerización alrededor del Niño (a expensas de la pareja de amor que lo ha creado, o de la felicidad en el celibato), en la espiritualización excesiva del matrimonio, en la diferencia sexual demasiado marcada y separada en algunos países, en el culto del matrimonio hombre-mujer en las culturas donde la virginidad y las parejas se viven sin libertad, etc.

Por ejemplo, durante las Manifestaciones Pro-Vida y las Manifs Para Todos, sólo vi mensajes heterosexuales. El amor entre el hombre y la mujer, o el amor entre los padres biológicos de un niño, o el amor de/para los solteros, fueron completamente eliminados de las consignas y pancartas. Prohibido hablar de amor y de (homo)sexualidad… ¡ cuando la ley del « matrimonio homosexual » se imponía a todos con evidencia como la voluntad de reconocimiento social del « amor homosexual » ! En el heterosexualismo, se defiende la diferencia de sexos y la natalidad natural en sí, como principios fijos, evidentes y que obedecen a la « ley cultural/natural ». Al final, al centrarse histéricamente sobre la familia y los niños, la mayoría de los anti-matrimonio-para-todos entraron por completo en el juego de la ideología liberal-marxista del Género (que defiende también el « matrimonio », a la « familia », al « niño », la « Vida », « lo Humano », el « respecto », las « diferencias », la « espiritualidad », las « tradiciones », etc.). Por su natalismo y la defensa del matrimonio sin amor (se basaban en el hecho de que el matrimonio civil no era una cuestión de « amor » … lo cual es cierto en el papel pero no en las intenciones), los tradicionalistas lucharon a favor de la heterosexualidad y no por la diferencia de sexos ni la Iglesia. Además, con el tiempo, acabaron por expulsar de su combate contra el « matrimonio gay » (combate intuitivamente justo) a todos los seres humanos que no encajaban en el marco de la sacrosanta familia casada y reproductiva : a saber, los solteros, los bebés, los niños, los adolescentes, las parejas hombre-mujer no-casadas o/y estériles, los viudos, los ancianos, las personas homosexuales. Total, ¡ a casi toda la población ! La ideología de Género es un desastre tanto más grande cuanto que todavía no se le identifica como « heterosexualidad ». Si los defensores ciegos del Gender declaran que « éste no existe », ¡ no se dan cuenta hasta que punto tienen razón ! Todavía no existe con su verdadero nombre…
 

14 – ¿Cree que imponer a los niños la posibilidad de cambiar de sexo es una forma de corrupción de menores?

Claro que sí. Se trata de una violación sicológica estatal. La diferencia entre los sexos, aunque no sea una opción sino un don, nos hace libres si la reconocemos y respetamos. Al hacerles creer a los niños que podrían elegir su género sexuado, se les priva de su cuerpo, de su identidad profunda y también de su verdadera libertad de ser un chico único entre otros chicos, o una niña única entre otras chicas. Realmente entramos en los últimos tiempos. Porque Dios no va a aguantar mucho tiempo que se toque así de manera tan masiva a sus favoritos…
 

15 – Esta nueva ideología imperante está imponiendo leyes en todo el mundo. Las últimas incluso plantean que se eliminen los baños por sexos por ser discriminatorio. ¿Qué le parece? ¿Habrá más ocurrencias como esta en el futuro cercano?

Hoy en día, la diferencia de sexos es tanto idolatrada como demonizada por nuestro mundo que ya no la ama tal como es. Puesto que, en esencia, es limitada y limita al Hombre que la lleva por mitad, puesto que es el receptáculo frágil de la divinidad crística, esa diferencia sexual aparece a los ojos de nuestros contemporáneos que sueñan cada vez más con ser todopoderosos, como decepcionante, malvada y discriminatoria, ¡ mientras que en realidad es la Encarnación del Amor divino en cada uno de nosotros ! Por lo cual, sí, bien se adivina que la diferencia sexual corre muy pronto el riesgo de ser maltratada de mil maneras : a través de la tecnología, de los medios de comunicación, de las leyes, de la sinceridad, de los sentimientos amorosos y de la subjetividad humana… y en primer lugar, a través de la confusión ahora corriente con la heterosexualidad.
 

16 – La Manif Pour Tous mostró que hay un movimiento profamilia activo. ¿Cómo ve la situación actual en Europa ? ¿ Cree que se puede revertir?

No. El diablo (la heterosexualidad) se ha introducido en el gallinero (individual, familiar, amistoso, escolar, profesional, cultural, mediático, político, social, e incluso vaticano). Esto parece ser el principio del fin (de un mundo… ¡ porque creo más que nada en la Resurrección y en la Eternidad de la Iglesia !). La Manif Pour Tous no sólo no hizo nada en contra de la heterosexualidad, sino que la apoyó con sus esloganes desastrosos (« ¡ Todos somos hijos de heterosexuales ! », « ¡ Un padre y una madre : no se miente a los niños ! », « ¡ Cada niño tiene derecho a ser educado en la diferencia sexual ! », etc.) y luego por su silencio. La heterosexualidad, ya desde finales del siglo XIX, y a escala universal a partir de la existencia de los partnerships (llamados Unión Civil) en los años 1990, sirve de árbitro existencial, identitario, sentimental, legislativo, y geopolítico, tenaz en Europa y el mundo entero. Por lo tanto, el tratamiento cristiano de la homosexualidad va a desempeñar una función-clave en los próximos años. Dicho esto, dada la ignorancia de la mayoría de los católicos y del Papa al respecto de la heterosexualidad, no veo mucho tiempo antes de que la Iglesia viva la última Pasión de Jesús hasta Su Venida triunfal. Y lo digo sin ninguna tristeza, sino con gran Esperanza.