La esquizofrenia de los católicos respecto a nosotros, personas católicas homosexuales continentes (abstinentes por Cristo) :
 

no nos acercan nunca, no nos invitan nunca, no comparten ninguna de nuestras publicaciones, cancelan todas las conferencias que podríamos dar en su país… y después, nos alaban por detrás y a suficiente distancia para limpiarse la conciencia (con un mero tuit ensalzador) y pensar que no son homófobos. Allí estamos de mal. Hipócritas.
 

 

(Este artículo de Jóvenes Católicos, publicado hace 3 días, ha perdido su frescura y tiene más de 2 años de retraso… pero no pasa nada…)