Es la hora. Más que nunca para las personas homosexuales continentes ha llegado hoy el momento que se levanten y que salgan de su escondite. ¿ Por qué motivo ? Es simple. Debido a que la Iglesia Católica anda mal por todas partes en este momento, que la ola de la Verdad sin Caridad (encarnada por el cardenal Sarah y sus seguidores pasionistas y pesimistas) está arrastrando a una gran parte de los católicos, tanto o tal vez un poco más que la ola de la Caridad sin Verdad (encarnada por los cardenales miedosos, arribistas, populacheros y progresistas, optimistas en nombre de la Esperanza). Lo digo porque es verdad : el único ángulo muerto del cardenal Sarah es la homosexualidad ; El único « detalle » (además de su actitud arrogante e intransigente, y de su odio latente contra el Papa Francisco) que traiciona toda su empresa de búsqueda del poder divino, es la homosexualidad y la no-denuncia de la heterosexualidad (la heterosexualidad que es el diablo hecho sexualidad y hecho Humanidad).
 

El Papa preferido por su foto que al natural…


 

Por eso le digo a toda persona homo que me escucha, que ama verdaderamente a la Iglesia Católica y La prefiere sobre su propio gozo, sus sentimientos o su « pareja », que siente que pertenece indefectiblemente a Cristo pese a sus recurrentes y numerosas caídas : es hora de salir de tu tumba y de despojarte de tu vida de antes ; es hora de volver a encontrar los sacramentos (mientras haya todavía ministros para distribuírtelos) ; es hora de levantarte con alegría por tu Iglesia y de ser santo (a través de Jesús Y de tu homosexualidad)… incluso si no tienes el recorrido más limpio del mundo, incluso si todavía estás enamorado, incluso si eres tímido, incluso si te agarras a tu trabajo, incluso si estás apegado a tu pareja y no quieres dañarla, incluso si no te consideras legítimo para encarnar la pureza católica, incluso si tienes vergüenza de la homosexualidad y no confías en ella.
 

Ahora mismo, la Iglesia no sólo es atacada desde el exterior : también y sobre todo es atacada por fuerzas interiores (progresistas – por ejemplo el padre James Martin – tanto como conservadoras – por ejemplo el cardenal Sarah). Y las únicas personas capaces de unificarlas y de neutralizarlas, no puedo evitarlo, son las personas homosexuales continentes (continencia = apostolado público a través de la homosexualidad). No he dicho « las personas homosexuales que practican al mismo tiempo su homosexualidad y su fe » (recuperadas por los cardenales progres y optimistas) ni « las personas homosexuales abstinentes/castas » (recuperadas por los cardenales conservadores que pretenden ahogar la homosexualidad, y que prometen la sandidad úa la condición de que la homosexualidad desaparezca). He dicho bien « las personas homosexuales continentes ». Los otros católicos, por muy majos que sean, no tienen este poder (que es dado por Cristo y por la homosexualidad). No es culpa mía : dado el funcionamiento actual del mundo y del Cielo, es así. Dios siempre elige a la gente más repulsiva, más vergonzosa y más impopular socialmente para encarnar y manifestar su Gloria … ¡y mala suerte, nos a tocado a nosotros !