¡ Woohoo ! ¡ Estoy súper contento ! ¡ Acabo de recibir un correo electrónico personal de Marino Restrepo ! Él planea venir a Francia próximamente, y puesto que TV Apocalipsis estará lista para recibirlo, y que soy bilingüe, ¡ resultará una entrevista de las buenas ! ¡ Encantado estoy !
 

Para aquellos que aún no lo conocen, Marino Restrepo es un hombre que visitó el infierno. Colombiano (nacido en 1951), oyó a Jesús en persona decirle que nos encontrábamos mundialmente « al fin del fin de los últimos tiempos ». Hombre del mundo del espectáculo, que hizo carrera en Alemania y los EE.UU., fue secuestrado por los grupos armados de Colombia (las FARC) en 1997 a los 47 años cumplidos, a cambio de un rescate. Atado y encapuchado en la selva durante 6 meses, sufrió una caída que le permitió experimentar, no una alucinación, sino una « iluminación de conciencia » (como él mismo dice) comparable a una muerte inminente (NDE : Near Death Experience). Se encontró en el infierno, frente a sus numerosos pecados (33 años sin confesión, ¡ dejan huella !). Pero también frente a Jesucristo. « ¡ Me di cuenta de que Dios era Jesús, en realidad ! » confiesa Marino, el cual antes perseguía a los católicos, estaba convencido de que el infierno y la eternidad no existían, y de que él mismo era una persona muy buena porque organizaba conciertos de caridad con su pandilla de amigos-artistas. Cuando volvió en sí, logró escaparse. Desde entonces, de manera humilde e impactante, él da testimonio en el mundo entero y sus palabras son edificantes.
 

Bueno. Aparte de eso, me lanzo hoy en la redacción del segundo capítulo (2/3) de mi libro (capítulo « Bobó » ; y el tercero se centrará en « Apo »). Y estoy muy motivado por lo que escribo para las ediciones Téqui. Me entusiasma. Va al grano. No es parloteo.
 

Por otra parte, y por último, quería dar las gracias a Jesús y a todos vosotros. Desde hace más de dos semanas, y especialmente desde que recibí el sacramento de la confesión en la Basílica del Sagrado Corazón justo antes de la Semana Santa (el cura me puso la mano en la frente, y me dijo con autoridad, « Ya vale : es cosa del pasado. », la fiebre y mi revuelta se calmaron de inmediato : la tempestad calmada), ya no siento más tentaciones (mayores). Tengo la impresión de haber nacido de nuevo, de iniciar una nueva etapa en mi apostolado, de meter el acelerador (aunque económicamente llevo « mes a mes », y que públicamente nunca he estado tan aislado). La libertad de columnista que me deja el sitio español Forum Libertas, la perspectiva de TV Apocalipsis París, el giro inesperado que toma mi próximo libro en francés (estoy cocinando algo importante), realmente me animan. La Semana Santa ha reforzado mi determinación. Hubiera podido derrumbarme. Pero al contrario, salgo fortalecido y más decidido para anunciar con valentía y alegría la Verdad. No tengo más tiempo que perder. En resumen, ¡ se va a armar la grande por el Señor ! ^^ Avanzo. Y nada ni nadie podrá detenerme.