François-Xavier Bellamy dénonce la passion de Macron pour la « post-vérité » (et les cathos-moutons trouvent ça « géniâl »). Mais qui dénonce – à part moi – la passion de Bellamy pour la « méta-vérité » ? Personne. L’orgueil et l’aveuglement des catholiques français actuels font frémir.

« Notre combat pour l’Europe partout » : le programme antéchristique de Macron
Comme je l’avais déjà souligné dans mon article sur l’Antéchrist, l’européisation du monde est l’autre nom de la mondialisation antéchristique. L’Européen, c’est l’Homme Nouveau à la botte de l’Antéchrist. C’est le Gouvernement Mondial. Ceci est clair dans le discours d’Emmanuel Macron, qui veut de « l’Europe partout » (7’10). Il ne parle pas de l’Europe historique, réelle, mais d’une Europe fantasmée, d’un universalisme idéologique centré sur la volonté (lui dit « projet ») et l’émotion individuelles. Il s’agit de l’orgueil antéchristique.
N.B. : Dans le roman Le Père Elijah (1996) de Jonathan O’Brien, l’Antéchrist est « un homme distingué dans la cinquantaine. » (p. 20). Il ne porte pas de nom. Il est appelé « le Président ». Et pour cause : il occupe la fonction de « nouveau président pour la Fédération des États Européens » (p. 20), sorte d’Amérique européenne.
N.B. : Dans le Court Récit sur l’Antéchrist (1900) de Vladimir Soloviev, « ‘L’homme-qui-vient’ est élu à la quasi unanimité président à vie des États-Unis d’Europe. On le nomme Empereur romain. En un an les fondements de la monarchie universelle, au sens propre du mot, sont établis. » (pp. 166-167) L’Antéchrist écrit un livre qui plaît à presque tout le monde et que la planète entière s’arrache : La Voie ouverte vers la paix et la prospérité universelle. C’est l’auteur de ce best-seller que le lobby franc-maçon pousse, sans difficulté, à la présidence des États-Unis d’Europe (prélude à l’hégémonie atlantiste de l’OTAN). Chez Soloviev, l’Assemblée constituante internationale de l’Union des États d’Europe se réunit à Berlin. S’il reste toujours des conflits, ils n’opposent plus des nations entre elles, mais des partis politiques et sociaux. L’Antéchrist joue sur l’amalgame entre européanité et universalité (autrement dit, l’adjectif « européen » devient synonyme de « Citoyen du Monde ») pour instiller « l’esprit européen global » (L’Homme politique, Trois Entretiens, p. 99), imposer l’« égalitarisme indifférencié » (idem) et construire « le monde civilisé, ou européen, qui croît peu à peu et s’agrandit pour finalement embrasser tous les peuples en retard sur ce mouvement historique et les inclure dans un unique ensemble pacifique, international et solidaire. L’instauration de la paix internationale éternelle. » (Monsieur Z., pp. 123-124)
¿Por qué quieren suspender mi conferencia y tanto jaleo ?
Muchos de mis defensores del momento están totalmente equivocados. El verdadero opresor no es el « lobby gay » y su « dictadura ». El verdadero blanco del jaleo que se está armando alrededor de mi charla de mañana no es la « libertad », ni « la libertad de expresión », ni mi persona.
Es mucho más profundo.
El verdadero problema – que muy pocos nombran, porque muchos católicos son corresponsables invisibles de este jaleo -, es que nuestro mundo ya no acoge y acepta dos cosas : la VIRGINIDAD (María, el celibato) y la existencia/creencia en una VERDAD UNICA Y UNIVERSAL (Jesús, la Iglesia Católica). Esa es la razón de la Bomba que es mi conferencia.
PARA ACABAR CON 14 PREJUICIOS SOBRE MI PRÓXIMA CHARLA EN BARCELONA
Prejuicio 1 : Soy un agente de la Iglesia Católica. Voy a complacer a los homófobos y crear homofobia con mi discurso de odio sobre la homosexualidad.
No. En Francia, me echan los católicos, los cuales también se niegan a oír hablar de homosexualidad. Y mi discurso no es en absoluto homófobo : muy al contrario, hago un llamamiento al amor hacia las personas homosexuales, y quiero que nos oigan hablar de nuestra homosexualidad, que nos dejen realmente hablar y describir lo que vivimos. No sólo que nos aplaudan poniéndonos una cinta adhesiva en la boca. No sólo que nos « acompañen espiritualmente ».
Prejuicio 2 : El lobby LGBT (interpretado como « communidad homosexual ») es una terrible dictadura.
Es falso. La comunidad homosexual está llena de personas hermosas, divertidas, sensibles, con mucha sal. Está llena de amigos. Los que la demonizan no han entendido nada. El lobby gay, no hay casi nadie detrás. El lobby LGBT, no lo llevan las personas homosexuales. Es dirigido por las personas que se presentan como « heteros » y que quieren vengarse del matrimonio y de la Iglesia aprovechándose de nosotros las personas homosexuales como coartada amistosa, emocional y sentimental.
Prejuicio 3 : Defiendo la heterosexualidad e intento ser un ex-gay. (un gay arrepentido).
Creé en 2013 un sitio-web muy serio que se llama CUCH : Católicos Unidos Contra La Heterosexualidad. La Iglesia nunca defiende la heterosexualidad. Tan sólo defiende la diferencia de sexos. Nuestro único y verdadero enemigo, es la heterosexualidad y el lobby heterosexual. Da igual si ustedes no me entienden enseguida y piensan que juego con las palabras. El verdadero problema no es la homosexualidad. Es la heterosexualidad. Yo digo que la heterosexualidad es la ideología del Género. Y encima, digo sin rodeos que la heterosexualidad es el diablo disfrazado de diferencia de sexos. Porque es verdad. Por otra parte, no soy ex-gay y no trata de serlo. Pónganme frente a una mujer desnuda. Y verán el resultado (… o más bien la falta de resultado).
Prejuicio 4 : Ser homosexual, es estar en pareja o al menos tratar de estar en pareja. La continencia (= abstinencia por Jesús) es una ausencia de sexualidad, es un odio a sí mismo, y es homofobia interiorizada. No vivo mi homosexualidad, y no vivo mi sexualidad. No estoy libre.
Falso. Ser homo, es sentir una atracción hacia las personas de su propio sexo. ¿ Ustedes le dirían a un adolescente que se siente homo desde su más tierna infancia, pero que nunca ha pasado al acto, que no es verdaderamente homosexual ? ¿ Le dirían a un hombre casado y « homo a tiempo parcial » o a un soltero temporal que no son realmente homosexuales porque no están una pareja y no desean estarlo ? Llevarían a toda esa gente al suicidio. Es una vergüenza ver la homosexualidad sólo como un polvo, o como una obligación a estar en pareja. La homosexualidad es un deseo real, practicado o no, una atracción erótica hacia las personas del mismo sexo. Y, fundamentalmente, sólo es eso. Por otra parte, la sexualidad, no sólo es la genitalidad ni los sentimientos amorosos. No somos animales ni ángeles. Experimentamos siempre la sexualidad porque somos hombre o mujer y porque tenemos una relación con el mundo como seres sexuados. Y la continencia (abstinencia por Jesús) es una opción personal, que no impongo a nadie, y que no contradice de ninguna manera la « pareja » homo. Simplemente creo que es lo que puede hacer a cualquier persona homo más feliz y más libre que una « pareja ». La universalidad de mi argumento no impone nada : ofrece un mejor, y lo mejor no es el enemigo del bien, pero tiene derecho a ser anunciado y es real.
Prejuicio 5 : Es triste ser gay. Es una condena. Mi vida será un fracaso.
No. Mi vida es genial. Si somos duraderamente homosexual, tenemos un papel y una vida extraordinarios. Somos los mejores amigos de los demás. En general, somos más sensibles a los marginados, estamos más cerca de la gente que sufre. Somos poderosos reveladores de los malestares sociales, poderosos médicos de los corazones, poderosos denunciadores de la hipocresía de las parejas heterosexuales y de los fariseos en la Iglesia, evangelizadores de primera categoría. Nos prometo a nosotros personas homosexuales no la felicidad completa en « pareja », pero ¡ sí, la felicidad completa en la sociedad y en la Iglesia ! ¡ Por favor, no os suicidáis !
Prejuicio 6 : Doy una imagen negativa, falsa, exagerada, culpabilizadora, de la homosexualidad hablando de la violación.
Falso. Por un lado, no homosexualizo la violación. Yo mismo, nunca he sido violado. Y me niego a establecer un vínculo causal entre la homosexualidad y la violación. La heterosexualidad es tan violenta como la práctica homo. Por otro lado, me parece odioso que me traten de homófobo por ser el portavoz de mis cien amigos homosexuales que me dijeron que habían sido violados. Algunos me lo confesaron rompiendo en llanto. Estos gilipollas « gays friendly » (¿ Cómo llamarlos de otra manera ?) son capaces de pedirle a una persona homosexual que fue realmente violada que guarde silencio acerca de su violación con el pretexto de que sería « homófobo » dar una mala imagen de la homosexualidad. ¡ Qué vergüenza ! ¿ Cuáles son los verdaderos homófobos de la historia ? La Iglesia, Ella, al menos, no niega los sufrimientos y las violencias terribles que a veces vivimos.
Prejuicio 7 : Los Pro-Vida no son homófobos. Los católicos no son homófobos. Me acogen muy bien.
Muchos Pro-Vida son de una estupidez y de una homofobia espantosas. Son anti-Género, anti-feministas, anti-zurdos, anti-masones, anti-gays, anti-lobby-gay… e incluso a menudo anti-Papa. Mala noticia para mí : ¡ soy de izquierdas, feministas, gay, papista ! Por homofobia primaria, estos fundamentalistas natalistas sólo hablan del Niño (¡ el Niño, el Niño, el Niño ! ¡ la Familiaaa !), mientras que en frente, los demás quieren hablar de homosexualidad, de amor, de sexualidad. La mayoría de los Pro-Vida son homófobos (tienen miedo a la homosexualidad) y se niegan a hablar de homosexualidad. Ellos son los primeros en llorar sobre mí, soñando que denuncio la dicha « terrible censura del lobby LGBT » que yo sufriría. En realidad, la « censura » no viene del « lobby gay » (aunque también reciba insultos por parte de mis hermanos homosexuales) : proviene sobre todo del lobby Pro-Vida y de La Manif Para Todos. En Francia como en España. Lo siento decirlo. Hará casi un año que mi libro La homosexualidad en Verdad se publicó en toda España y toda América Latina : ¿ Cuál es el Pro-Vida que me invitó ? ¿ Qué medios de comunicación católicos me solicitaron ? Ninguno. El diario catalán Actuall, por ejemplo, se negó a publicar mi única entrevista para España, y la sustituyeron por el discurso homófobo de Jean-Pier Delaume Myard. ¿ Lo encuentran normal ? En Francia, me respaldó públicamente sólo un obispo, el obispo de Lourdes. ¡ Tan sólo uno ! Mientras que defiendo y vivo lo que la Iglesia pide. ¿ Les parece eso normal ? Por lo que los católicos que me hablan de la dictadura de los medios me hacen reír.
Prejuicio 8 : Seré continente toda la vida, y todas las personas homosexuales tienen que seguir mi ejemplo feliz de castidad.
Quiero ser continente: No sé si lo conseguiré hasta el final y si lo soy siempre tal como lo pretendo o lo debería. La continencia es una decisión libre y muy personal, una promesa que es hermosa. No tengo ninguna bola de cristal. No sé si seré continente toda la vida. Pero puedo desearlo. Soy un pecador. Soy débil. Por muestra : después de 5 años de continencia, me caí el último mes de octubre. El mal está hecho : el sacramento de la confesión me levantó. Pero todavía ocurre que me enamorare, que tenga tentaciones. Soy todo un hombre. Y mi deseo hacia los varones sigue existiendo. La continencia es un don que hace feliz, pero que no es cómodo. No es una eficiencia. Y si se convierte en una eficiencia para brillar, incluso en los círculos católicos, es pernicioso. Ojo con no apuntar sólo la pureza. El Padre Pio dijo : « Hace falta dos alas para acceder al Paraíso : la pureza y la humildad. » No la una sin la otra. Si somos puros sin ser humildes, caemos en el puritanismo, el fariséísmo. Es terrible. Tengo que tener cuidado con no establecerme en la continencia ni en la homosexualidad.
Prejuicio 9 : Practicar la homosexualidad es grave y conduce al infierno.
Falso. Practicar la homosexualidad, sí, es grave, ya que es un rechazo de la diferencia de sexos, es decir de toda Humanidad y de Dios. Es un pecado mortal. Sin embargo, no por haber cometido un pecado mortal una persona irá necesariamente al infierno. Ejemplo con el Buen Ladrón, crucificado junto a Jesús, que desde luego mató a gente y cometió pecados mortales en su vida, pero quién va directamente con Jesús al Cielo. Un pecado mortal rehúye la Gracia, así que nos expone más a la maldición eterna. Pero si una persona que practica un pecado mortal (aborto, asesinato, homosexualidad, orgullo, avaricia, ansia de poder, adulterio…) se deja amar y rescatar por Jesús, no será condenada. Yo, por ejemplo, insisto para decir que, si en el momento de mi muerte, me valo de la continencia para considerar que ya no necesito a Jesús para ser salvado (porque yo sería la encarnación de « San/Don Perfecto »), corro más el riesgo de condenarme que una persona que fue activamente homosexual durante su vida, pero que finalmente reconoce que necesita a Jesús y su amor. Por lo tanto, no sacralizo de ninguna manera la continencia. No es para nada una garantía de Salvación. La Salvación, es reconocerse como el peor de los pecadores, y es acoger la Realeza de amor de Cristo. Punto.
Prejuicio 10 : Se puede sanar la homosexualidad.
La homosexualidad es una herida de la identidad, una violencia cuando se practica. No soy el único que lo dice : todos nosotros, las personas homosexuales, lo decimos (cf. véase mi Diccionario de Símbolos homosexuales, y todas las veces que nos representamos con una cicatriz, con un rostro partido por la mitad, con lesiones). Y una herida, por lo tanto, se puede curar. Sin embargo, la homosexualidad no es una enfermedad : es un miedo (a la diferencia de sexos). Y el miedo no es una enfermedad. Un miedo se supera por el perdón, la confianza, la amistad, un acompañamiento, el humor, y por la recepción de los sacramentos. Y a veces una persona se queda homosexual de por vida. Y no es grave. Si Jesús permite que ella se sienta homo « para toda la vida (terrestre… que no hay para tanto) », es para que esta persona haga algo grande, original e insólito, por Su Gloria y por todos los heridos de la tierra.
Prejuicio 11 : La homosexualidad es una identidad y es amor, así que no hay necesidad de discutir.
Falso. Nuestra verdadera identidad es la diferencia de sexos (somos hombre o mujer), y es la diferencia Creador-criaturas (somos todos criaturas e Hijos de Dios). « Los » heteros y « los » homos no existen. La salida (el coming out) es una auto-caricatura. Nadie se caracteriza por sus fantasías, por sus sentimientos e impulsos que experimenta, por las personas que lo atraen eróticamente, ni por lo que hace en la cama (genitalidad). En cuanto al Amor, Éste es la acogida de la diferencia (Siempre que no acogemos la diferencia, no amamos), y más aún la diferencia de sexos que es la base de nuestra existencia, de nuestra identidad y de todo amor abierto a la vida. En su seno, la « pareja » homo no experimenta la sexualidad (ya que no incluye la diferencia sexual : la homosexualidad es una « sexualidad sin sexualidad », por así decirlo), y no vive el Amor : lo que vive, es más bien una parodia de amistad (Se trata desgraciadamente de una amistad complicada porque se ha vuelto amorosa y genital) y una parodia de amor (ya que el amor sin sexualidad se convierte en amor platónico, por lo tanto insatisfactorio y a menudo violento, poco abierto a la vida y a la complementariedad de los sexos). El Amor verdadero, es la acogida de la diferencia de sexos. Esto es verdad para todos. Casados como solteros, además. La diferencia de sexos no es una opción en el Amor. Es a la vez la condición y la esencia misma del Amor… aún cuando no sea por sí sola una garantía de Amor : muchas parejas hombre-mujer incorporan la diferencia de sexos sin acogerla ni honrarla, y resulta ser un verdadero desastre. Y conozco a « parejas » homos a quienes les va mejor que a muchas parejas mujer-hombre. Dicho esto, cuando la diferencia de sexos es realmente acogida en una pareja, se convierte en lo mejor. Y ese mejor, las « parejas homos » no lo viven. Y si ustedes conocen a contra-ejemplos, ¡ enséñenmelos para que yo cambie de opinión !
Prejuicio 12 : Los sacerdotes son cobardes (o homosexuales reprimidos/ocultos).
Falso. Miren el coraje del párroco que me recibe en su parroquia – Bruno – y que me ha invitado a hablar de homosexualidad. Durante toda la semana, tuvo que amar a los periodistas, quienes a veces se comportan como aves de rapiña. Si esto no es el coraje, ¿ qué es ? Y miren al estupendo arzobispo – Mons Omella – que tienen aquí en Cataluña. No sé si Bruno y Juan-Jo son homosexuales, pero en todo caso, ¡ lo cierto es que tienen pelotas, y tienen corazón ! Y en cuanto a los sacerdotes homosexuales, conozco a unos cuantos, aunque siga siendo una minoría en el Clero. Y los que permanecen fieles a la Iglesia en la obediencia y que viven su homosexualidad en la continencia son verdaderos santos, ¡ sacerdotes de los grandes ! Lo puedo garantizar.
Prejuicio 13 : La Iglesia no ama a las personas homos. Nos rechaza en cuanto estamos en pareja.
Completamente falso. La Iglesia católica, creo, todavía nos ama mejor que los demás, no sólo porque Ella no juzga a las personas, sino que además Ella nombra nuestro pecado y nos responsabiliza para que ayudemos a Dios a que quite este pecado o al menos para « vivir con esa tendencia » de la manera más entregada posible. El amor de la Iglesia por las personas homos es incondicional : Ella no nos dice « Te acojo en cuanto ya no te sientes homo ». No. Ella dice : « ¿ Experimentas esta tendencia ? Vale. La tomo muy en serio. ¿ Estás en pareja homo ? Vale. Haremos con ello. ¡ Entra igual ! Yo te acojo entero, aunque no bendiga todo lo que haces. Permanece en la obediencia, si no, los sacramentos de la Eucaristía y de la confesión no tendrán efecto en ti. Pero quiero que sepas que te dejaremos que nos instruyas y nos expliques la homosexualidad ! ¡ Alegría ! » ¡ Qué Buena Nueva increíble ! Nosotros, personas homosexuales, somos las Reinas de la Iglesia, en realidad (¡ Siempre he soñado con ser una princesa !^^). El mundo nos quiere esconder este Amor de la Iglesia por nosotros. Pero Éste es real. ¡ Por ser homo, tienes aún más tu lugar en la Iglesia ! Jesús no vino por la gente sana ni justa sino justamente por los pecadores.
Prejuicio 14 : Marta Sánchez es una mujer superficial.
¡ Qué cosa más fea pensar eso ! ¡ Si Marta es una santa ! No por sí misma ni por sus propios méritos/sus propias acciones. Pero por ser amada por Dios. No se dice nada contra Marta Sánchez delante de mí, ¡ por Dios !
EN FINIR AVEC 14 IDÉES REÇUES SUR/AVANT MA CONFÉRENCE À BARCELONE
Préjugé 1 : Je suis un agent de l’Église. Je vais dans le sens des homophobes et créer de l’homophobie avec mon discours haineux sur l’homosexualité.
Non. En France, je suis rejeté aussi par les catholiques qui refusent d’entendre parler d’homosexualité. Et mon discours n’est absolument pas homophobe : j’appelle au contraire à l’amour des personnes homosexuelles, et je veux qu’on nous écoute parler de notre homosexualité, qu’on nous laisse vraiment parler et décrire ce que nous vivons. Pas seulement qu’on nous applaudisse en nous mettant un scotch sur la bouche. Pas seulement qu’on nous « accompagne spirituellement ».
Préjugé 2 : Le lobby LGBT (interprété comme « communauté homo ») est une terrible dictature.
C’est faux. La communauté homosexuelle est remplie de personnes belles, drôles, piquantes, sensibles. Elle n’est pleine d’amis. Ceux qui la diabolisent n’ont rien compris. Le lobby gay, il n’y a quasiment personne derrière. Le lobby LGBT n’est pas porté par les personnes homosexuelles. Il est porté par des personnes qui se présentent comme « hétéros » et qui veulent se venger du mariage et de l’Église en se servant de nous personnes homosexuelles comme alibi amical, émotionnel et sentimental.
Préjugé 3 : Je défends l’hétérosexualité et j’essaie d’être un « ex-gay » (un gay repenti).
J’ai créé un site très sérieux qui s’appelle CUCH : Cathos Unis Contre l’Hétérosexualité. L’Église ne défend jamais l’hétérosexualité. Elle ne défend que la différence des sexes. Notre seul véritable ennemi, c’est le lobby hétérosexuel. Tant pis si vous ne comprenez pas tout de suite et pensez que je joue sur les mots. Le vrai problème, ce n’est pas l’homosexualité. C’est l’hétérosexualité. Je dis que l’hétérosexualité est le Gender. Et je dis carrément que l’hétérosexualité est le diable déguisé en différence des sexes. Parce que c’est vrai. Par ailleurs, je ne suis pas ex-gay et ne cherche pas à l’être. Mettez-moi devant une femme nue. Et vous verrez le résultat (…ou plutôt le non-résultat).
Préjugé 4 : Être homosexuel, c’est être en couple ou au moins chercher à être en couple. La continence (= abstinence pour Jésus) est une absence de sexualité, est une haine de soi-même, est de l’homophobie intériorisée. Je ne vis pas mon homosexualité, et je ne vis pas ma sexualité. Je ne suis pas libre.
Faux. Être homo, c’est ressentir une attirance pour les personnes de son propre sexe. Allez-vous dire à un adolescent qui se sent homo depuis le plus jeune âge mais qui n’est jamais passé à l’acte qu’il n’est pas vraiment homo ? À un homme marié « homo à temps partiel » ou à un célibataire temporaire qu’ils ne sont pas vraiment homos parce qu’ils ne sont pas en couple ou ne désirent pas l’être ? Vous les pousseriez tous au suicide. C’est honteux de ne voir l’homosexualité que comme une coucherie, ou comme une obligation à être en couple. L’homosexualité est un désir réel, acté ou pas, une attraction érotique pour les personnes de même sexe. Et fondamentalement, il n’est que ça. Par ailleurs, la sexualité, ce n’est pas que la génitalité ni les sentiments amoureux : nous sommes en sexualité tout le temps parce que nous sommes homme ou femme et nous avons un rapport au monde en tant qu’êtres sexués. Et la continence (abstinence pour Jésus) est un choix personnel, que je n’impose à personne, et qui ne contredit pas le « couple » homo. Je crois juste qu’elle est ce qui peut rendre toute personne homo plus heureuse et plus libre qu’un « couple ». L’universalité de mon propos n’impose rien : elle propose un meilleur, meilleur qui n’est pas l’ennemi du bien, mais qui a le droit d’être annoncé et qui est réel.
Préjugé 5 : C’est triste d’être gay. C’est une condamnation. Ma vie sera un échec.
Non. Ma vie est géniale. Si nous sommes durablement homosexuels, nous avons un rôle et une vie extraordinaires. Nous sommes les meilleurs amis des autres. Nous sommes en général plus sensibles aux rejetés, plus proches des gens qui souffrent. Nous sommes des puissants révélateurs des malaises sociaux, des puissants médecins des cœurs, des puissants dénonciateurs de l’hypocrisie des couples hétérosexuels et des pharisiens dans l’Église, des évangélisateurs de luxe. Je nous promets à nous personnes homos pas le bonheur plein en « couple », mais oui le bonheur plein en société et en Église ! Surtout, ne vous suicidez pas !
Préjugé 6 : Je donne une image négative, fausse, exagérée, culpabilisante, de l’homosexualité en parlant du viol.
Faux. D’une part, je n’homosexualise pas le viol. Moi-même, je n’ai pas été violé. Et je refuse le lien de causalité entre homosexualité et viol. L’hétérosexualité est tout aussi violente que la pratique homo. D’autre part, je trouve ça odieux qu’on me traite d’homophobe parce que je suis le porte-parole de mes cent amis homos qui m’ont dit avoir été violés. Certains me l’ont dit dans les larmes. Ces connards « gays friendly » (comment les appeler autrement ?) sont capables de dire à une personne homosexuelle qui a vraiment été violée de se taire sur son viol sous prétexte que ce serait « homophobe » de donner une mauvaise image à l’homosexualité. Quelle honte ! Qui sont les véritables homophobes dans cette histoire ? L’Église, elle, au moins, Elle ne nie pas les souffrances et les violences horribles que nous connaissons parfois.
Préjugé 7 : Les Pro-Vie ne sont pas homophobes. Les catholiques ne sont pas homophobes. Ils m’accueillent super bien.
Beaucoup de Pro-Vie sont d’une bêtise et d’une homophobie inouïes. Ils sont anti-Gender, anti-féministes, anti-gauche, anti-francs-maçons, anti-gays, anti-lobby-gay… et même anti-Pape souvent. Pas de bol : moi, je suis de gauche, féministe, gay, papiste ! Par homophobie primaire, ces fondamentalistes natalistes ne parlent que de l’enfant (l’enfant, l’enfant, l’enfant!), pendant qu’en face, ils veulent parler d’homosexualité, d’amour, de sexualité. La majorité des Pro-Vie sont homophobes (ils ont peur de l’homosexualité) et refusent de parler d’homosexualité. Ils sont les premiers à pleurer sur moi en rêvant que je dénonce la soi-disant « terrible censure du lobby LGBT » que je subirais. En réalité, la « censure » ne vient pas du « lobby gay » (même si je reçois aussi des insultes de la part de mes frères gays) : elle vient en premier lieu du lobby Pro-VieLa Manif Pour Tous. En France comme en Espagne. Désolé de vous le dire. Ça va faire un an que mon livre La Homosexualidad en Verdad est publié pour toute l’Espagne et l’Amérique Latine : quel Pro-Vie m’a invité ? Quel média catholique a daigné me faire venir et me faire parler ? Personne. Le journal catalan Actuall, par exemple, a refusé carrément de publier ma seule interview pour l’Espagne, et l’a fait remplacer par le discours homophobe de Jean-Pier Delaume Myard. Vous trouvez ça normal ? En France, je ne suis soutenu publiquement que par un seul évêque : l’évêque de Lourdes. Un seul ! Alors que je défends et vis ce que demande l’Église. Vous trouvez ça normal ? Donc les catholiques qui me parlent de la dictature des médias me font bien rigoler.
Préjugé 8 : Je serai continent toute ma vie, et toutes les personnes homosexuelles doivent suivre mon exemple joyeux de chasteté.
Je veux être continent : je ne sais pas si j’arriverai à l’être. La continence est une décision libre et éminemment personnelle, une promesse qui est belle. Je n’ai pas de boule de cristal. Je ne sais pas si je serai continent toute ma vie. Mais je peux le désirer. Je suis pécheur. Je suis faible. La preuve : après 5 ans de continence, je suis tombé en octobre dernier. Le mal est fait : le sacrement de confession m’a relevé. Mais ça m’arrive encore de tomber amoureux, d’avoir des tentations. Je ne suis pas de marbre. Et mon désir pour les garçons est toujours là. La continence, c’est un don qui rend heureux mais qui n’est pas confortable. Ce n’est pas une performance. Et si ça devient une performance pour briller, même dans les milieux catholiques, c’est glissant. Il faut faire attention à ne pas viser que la pureté. Le padre Pio disait : « Il y a deux ailes pour aller au Paradis : la pureté et l’humilité. » Pas l’une sans l’autre. Si on est pur sans être humble, on sombre dans le puritanisme, le pharisaïme. C’est l’horreur. Je dois donc faire attention à ne pas m’installer dans la continence ni dans l’homosexualité.
Préjugé 9 : Pratiquer l’homosexualité est grave et conduit en enfer.
Faux. Pratiquer l’homosexualité, oui, c’est grave, puisque c’est un rejet de la différence des sexes, donc de toute Humanité et de Dieu. C’est un péché mortel. En revanche, ce n’est pas parce qu’une personne a commis un péché mortel qu’elle ira forcément en enfer. Exemple avec le Bon Larron, crucifié à côté de Jésus, qui a certainement tué des gens et commis des péchés mortels dans sa vie, mais qui va direct avec Jésus au Paradis. Un péché mortel nous ferme à la Grâce, donc nous expose davantage à la damnation. Mais si une personne qui pratique un péché mortel (avortement, meurtre, homosexualité, orgueil, avarice, goût du pouvoir…) se laisse aimer par Jésus, elle ne sera pas damnée. Moi, par exemple, j’insiste pour dire que, si au moment de ma mort, j’utilise la continence pour considérer que je n’ai pas besoin de Jésus pour être sauvé (parce que j’incarnerais le « Monsieur Parfait »), je risque davantage la damnation qu’une personne qui a été activement homosexuelle durant sa vie mais qui reconnaîtra qu’elle a besoin de Jésus et de son amour. Par conséquent, je ne sacralise absolument pas la continence. Elle n’est absolument pas une garantie de Salut. Le Salut, c’est de se reconnaître comme le pire des pécheurs et c’est d’accueillir la Royauté d’amour du Christ. Point barre.
Préjugé 10 : On peut guérir de l’homosexualité.
L’homosexualité est une blessure de l’identité, une violence quand elle est pratiquée. Ce n’est pas seulement moi qui le dis : c’est nous toutes, les personnes homosexuelles, qui le disons (cf. Mon Dictionnaire des Codes homosexuels, et toutes les fois où nous nous représentons avec une cicatrice, des visages coupés, une balafre). Et une blessure, par conséquent, ça se soigne. En revanche, l’homosexualité n’est pas une maladie : c’est une peur (de la différence des sexes). Et la peur n’est pas une maladie. Une peur se dépasse par le pardon, la confiance, l’amitié, un accompagnement, l’humour, et par la réception des sacrements. Et parfois, une personne reste homosexuelle à vie. Et ce n’est pas grave. Si Jésus permet qu’elle se sente homo « à vie », c’est pour que cette personne fasse quelque chose de grand, d’original et d’insolite, pour Sa Gloire et pour tous les blessés de la terre.
Préjugé 11 : L’homosexualité est une identité et de l’amour, alors il n’y a pas lieu d’en discuter.
Faux. Notre vraie identité, c’est la différence des sexes (nous sommes homme ou femme), et c’est la différence Créateur-créatures (nous sommes tous créatures et Enfants de Dieu). « Les » hétéros et « les » homos, ça n’existe pas. Le coming out est une caricature de soi-même. Personne ne se définit par ses fantasmes, les sentiments et les pulsions qu’il ressent, ni les personnes qui l’attirent érotiquement, ni par ce qu’il fait au lit (génitalité). Quant à l’amour, c’est l’accueil de la différence (À chaque fois que nous n’accueillons pas la différence, nous n’aimons pas) et d’autant plus la différence des sexes qui est le socle de notre existence, de notre identité et de l’amour ouvert à la vie. Le « couple » homo ne vit pas la sexualité (puisqu’il n’intègre pas la différence des sexes : l’homosexualité est une « sexualité sans sexualité », en quelque sorte), et ne vit pas l’amour : ce qu’il vit, c’est plutôt une parodie d’amitié (il s’agit malheureusement d’une amitié compliquée car elle est amoureuse et génitale) et une parodie d’amour (car un amour sans sexualité est un amour platonique, donc insatisfaisant et souvent violent, et peu ouvert à la vie et à la complémentarité des sexes). L’Amour vrai, c’est l’accueil de la différence des sexes. Et ceci est vrai pour tous. Qu’on soit marié ou célibataire, d’ailleurs. La différence des sexes n’est pas une option dans l’Amour. Elle est à la fois la condition et l’essence-même de l’Amour… même si elle n’est pas à elle seule une garantie d’Amour : beaucoup de couples femme-homme intègrent la différence des sexes sans l’accueillir ni l’honorer, et c’est une belle catastrophe. Et je connais des « couples » homos qui se débrouillent mieux que bien des couples femme-homme. Cela dit, quand la différence des sexes est vraiment accueillie dans un couple, elle devient le meilleur. Et ce meilleur, les « couples homos » ne le vivent pas. Et si vous connaissez des contre-exemples, présentez-les moi pour que je change d’avis !
Préjugé 12 : Les prêtres sont des lâches (et des homos refoulés).
Faux. Regardez le courage du curé qui m’accueille dans sa paroisse – Bruno – et qui m’a fait venir pour parler d’homosexualité. Toute la semaine, il a dû aimer les journalistes, qui parfois se comportent comme des rapaces. Si ce n’est pas du courage, ça, qu’est-ce que c’est ? Et regardez le super évêque – Monseigneur Omella – que vous avez en Catalogne. Je ne sais pas si Bruno et Juan-Jo sont homos, mais en tout cas, ce qui est sûr, c’est qu’ils ont des couilles, et du cœur ! Et concernant les curés homosexuels, j’en connais un certain nombre, même s’ils restent une minorité dans le Clergé. Et ceux qui restent fidèles à l’Église dans l’obéissance et qui vivent leur homosexualité dans la continence sont de vrais saints, des prêtres de compétition ! J’en suis témoin.
Préjugé 13 : L’Église n’aime pas les personnes homosexuelles. Elle nous rejette dès que nous sommes en couple.
Archi-faux. L’Église Catholique, je crois, nous aime encore mieux que les autres, car non seulement Elle ne juge pas les personnes, mais en plus Elle nomme notre péché et nous responsabilise en nous disant que c’est nous qui allons aider Dieu à enlever ce péché ou au moins à « vivre avec » de la manière la plus offerte possible. L’amour de l’Église pour les personnes homos est inconditionnel : Elle ne nous dit pas « Je t’accueille à partir du moment où tu n’es pas homo. » Non. Elle dit : « Tu ressens cette tendance ? Ok. Je la prends au sérieux. Tu es en couple homo ? Ok. On va faire avec. Rentre quand même ! Je t’accueille en entier, même si je ne bénis pas tout ce que tu fais. Reste dans l’obéissance sinon, les sacrements de l’Eucharistie et de la confession n’auront aucune action en toi. Mais sache qu’on va se laisser enseigner par toi et ton homosexualité ! Joie ! » La Bonne Nouvelle de dingue… ! Nous, les personnes homosexuelles, sommes les Reines de l’Église, en réalité (j’ai toujours rêvé d’être une queen !). Le monde veut nous cacher cet Amour de l’Église pour nous. Mais il est réel. C’est parce que tu es homo que tu as encore plus ta place dans l’Église ! Jésus n’est pas venu pour les bien-portants mais pour les pécheurs.
Préjugé 14 : La chanteuse Marta Sanchez est une femme superficielle.
C’est honteux de dire une chose pareille. Marta est une sainte. Pas par elle-même ni par ses mérites/actions. Mais parce qu’elle est aimée de Dieu. On ne dit pas de mal de Marta Sanchez devant moi, s’il vous plaît !
Film « Moonlight » de Barry Jenkins : un condensé de mon Dictionnaire des Codes homos
Juste après « Lalaland », je suis allé voir hier soir avec des amis le film « Moonlight » dont Télérama et la bobosphère font tant cas en ce moment (juste parce qu’il s’agit de l’histoire d’un Noir homo : ça ne va pas chercher plus loin). J’ai trouvé, néanmoins, 32 codes sur les 186 codes de mon Dictionnaire des Codes homos (bonne moyenne !)… donc je n’ai pas perdu mon temps.
Viol : Dans le film « Moonlight » (2017) de Barry Jenkins, Chiron, le jeune héros homosexuel, est violenté par ses camarades parce qu’il ne sait pas se défendre et qu’il se fait traiter de « tapette » ou d’« homo ».
Amant miniature : Chiron se fait surnommer « Little » par ses camarades. Et face à son protecteur, Juan, un dealer plus âgé que lui, il se laisse miniaturiser : « Repose-toi sur ma main. »
Parodie de mômes : On reproche à Chiron de ne pas grandir. Par ailleurs, ce dernier sort avec son camarade Kevin : un « amour » d’adolescence.
Poids des mots : Chiron se fait traiter d’homo par ses camarades et ne sait pas ce que ça veut dire : « C’est quoi, une tapette ? » demande-t-il à Juan et à Teresa. Il finira par devenir homo.
Parricide la bonne soupe : Chiron ne répond pas quand on lui parle de son père. Il est élevé seul par sa mère (qui se drogue), et le père est totalement absent.
Solitude (Haine du foot) : Chiron ne joue pas au foot avec ses autres camarades, et il n’aime pas ça.
Humour-poignard : Lorsque Kevin commence à ressentir une attraction amoureuse pour Chiron, il se contente d’en rire : « T’es marrant, tu sais ? ».
Désir désordonné : Chiron, au moment où il ressent une attirance pour son camarade Kevin, lui découvre sur la joue une petite plaie.
Noir : Chiron découvre son attirance pour les hommes au sein d’un milieu noir très hostile et homophobe. Le film se veut un plaidoyer contre l’homophobie (sous couvert d’identité noire) et contre l’auto-racisme (donc l’homophobie au sens strict) : le surnom « Black » affublé au protagoniste principal résonne comme « Pédé », d’ailleurs.
Un Petit Poisson Un Petit Oiseau : Chiron apprend à nager avec Juan, son protecteur. Ce dernier le soutient en lui faisant faire la planche.
Eau (je suis de l’eau) : Chiron se prend pour un homme bleu (comme de l’eau). Et face à la mer, avec Kevin son amant, il fait cette curieuse révélation : « Des fois, je pleure tellement que j’ai l’impression de devenir de l’eau. »
Drogues : Chiron est entouré de drogués et de dealers : sa propre mère, Juan son protecteur, Kevin son amant, etc. Il finit lui-même par dealer. La drogue est le détonateur de l’acte homo : Chiron sort avec son ami Kevin sur la plage après avoir fumé ensemble des pétards. Plus tard, à l’âge adulte, ils se retrouvent et s’unissent en corps également à cause de l’alcool : cette fois, ils s’enfilent 3 bouteilles d’alcool.
Matricide : Chiron a une mère qui le maltraite et qui se drogue. Il la voit comme une méchante. Elle lui vole son argent. Il finit par cracher le morceau : « Je la déteste. »
S’homosexualiser par le matriarcat : La mère de Chiron se moque de son fils et de sa « démarche » efféminée.
Don Juan homo : Chiron, que l’on traitait de tapette-crevette à l’école, devient à l’âge adulte le bodybuilder super musclé.
Lune : Chiron apprend que les Noirs, face à la lune, deviennent bleus. Il s’identifie donc à cette nouvelle race homo-noire de semi-extraterrestre.
Mariée (Règles) : Chiron se fait maltraiter physiquement et verbalement par un camarade de classe, Terell, qui le féminise pour mieux se justifier de le redresser « comme un homme » : « Il a oublié de changer son tampon. ».
Homosexuel homophobe : L’attitude agressive de Terell à l’égard de Chiron en dit long sur cet adolescent aux dreadlocks le transformant en Steevie Wonder efféminé… : « Je suis pas pédé… mais je te niquerais bien. » Par ailleurs, Kevin, l’amant secret de Chiron, sous la pression de ses camarades et de Terell, se retrouve à donner des coups de poing à Chiron pour que leur liaison ne soit pas découverte.
Espion homo : Chiron fait un cauchemar où il voit son amant Kevin sodomiser Samantha.
Femme violée un soir d’été ou de carnaval dans un bois : Chiron fait un cauchemar où il voit son amant Kevin sodomiser Samantha dans un jardin en pleine nuit.
Milieu psychiatrique (Mère folle) : Chiron a une mère qui se drogue, pique des colères homériques, lui soutire de l’argent, est complètement paumée psychologiquement.
Amant triste : « Des fois, je pleure tellement que j’ai l’impression de devenir de l’eau. » (Chiron s’adressant à son amant Kevin)
Désert (Sable) : Chiron s’unit à son amant Kevin sur la plage… et son sperme dans la main se mêle au sable.
Mère possessive (Maman mon tout mon roi) : Chiron s’entend dire par sa mère abusive : « Je n’ai que toi. Tu n’as que moi. »
Violeur gay : Chiron, pour se venger des attaques homophobes de Terell, débarque en classe et lui casse une chaise sur le dos, laissant ce dernier inconscient. Il est embarqué par la police.
Regard féminin : « Ne me regarde pas ! » (la mère de Chiron)
Homosexuel psychorigide (Roi) : Chiron a placé une couronne royale sur le tableau de bord de sa bagnole.
Musique instrument de torture : Kevin revient plusieurs années après leur idylle adolescente, vers Chiron, sous le prétexte d’une chanson qu’il a entendue dans le juke-box de son restaurant : « Une chanson m’a fait penser à toi. »
Sommeil : Chiron, depuis qu’il se remet à avoir des attirances homosexuelles, ne trouve plus le sommeil : « Je dors pas. Je fais des cauchemars. »
Pygmalion : Chiron est un garçon très renfermé sur lui-même, qui ne dit quasiment rien : « Jamais plus de trois mots ! » le charrie son amant Kevin.
Cannibalisme : Chiron retrouve son amour de jeunesse, Kevin, qui est chef d’un restaurant. Ce dernier lui prépare un bon petit plat pour « lui dire je t’aime ».
Amant diabolique : Chiron et son amour de jeunesse, Kevin, se retrouvent à l’âge adulte à cause d’une chanson qui a réactivé leurs souvenirs et leur « amour, et qui commence ainsi : « Salut l’Inconnu ».
P.S. : « Moonlight », objectivement médiocre, sacré meilleur film aux Oscars : ça sent la récompense idéologique (comme Spotlight » et « La Vie d’Adèle », valorisés pour leurs intentions et non leur contenu). Lamentable.
Grippe intellectuelle
Sérieux, il y en a qui s’inscrivent à ça?? Mais on est où? Quelle grippe intellectuelle et spirituelle s’empare des « bons » catholiques!
Réveillons-nous, bon sang! (cf. le chapitre sur les métavérités dans Homosexualité, la Priorité niée)
DEUXIEME LECTURE (hier) – Première lettre de saint Paul apôtre aux Corinthiens 2, 1- 5
« Frères, quand je suis venu chez vous, je ne suis pas venu vous annoncer le mystère de Dieu avec le prestige du langage ou de la sagesse. Parmi vous, je n’ai rien voulu connaître d’autre que Jésus Christ ce Messie crucifié. Et c’est dans la faiblesse, craintif et tout tremblant, que je me suis présenté à vous. Mon langage, ma proclamation de l’Evangile, n’avaient rien d’un langage de sagesse qui veut convaincre ; mais c’est l’Esprit et sa puissance qui se manifestaient, pour que votre foi repose, non pas sur la sagesse des hommes, mais sur la puissance de Dieu. »
« Lalaland » : pas du tout « Nanarland » mais bien « Boboland »

Allez : faites-nous une belle Bête (V + W) corporelle
a) Pas Nanarland :
On nous présente la comédie musicale « Lalaland » comme LE succès du moment, un « Triomphe absolu ». Je confirme : un triomphe absolu de boboïsme. Les bobos nous vendent leur nostalgie et leur incroyance en l’Amour comme de l’Amour. Et ils le font bien, en plus ! « Lalaland », ce n’est pas du tout « Nanarland ». C’est « Boboland », dans tout ce que le boboïsme peut déployer de qualité et de sincérité, générer de plaisir et de réconfort, même s’il n’y a pas de Vérité et finalement pas de vraie qualité.
Dans « Lalaland », on a du mal à voir la déprime qu’est le boboïsme, vu que ce film affiche un vernis consistant de positivité, d’esthétisme, de retenue, de pudeur, de respectabilité et d’hommage fidèle aux genres cinématographiques qu’il reproduit (= la comédie musicale romantique et dramatique), d’éthique, de beauté, de nostalgie, d’humour, d’autodérision kitsch apparemment assumé, de sensibilité, qui se fait passer pour un réenchantement du Réel et du monde. Pour de l’amour. Alors oui, c’est indéniable : le film est plaisant, très bien interprété. C’est une prouesse technique, artistique et émotionnelle. On passe objectivement un bon moment. Et vu de manière extérieure, ça « nous change » de la vulgarité et de la violence des films actuels. Ça évade. Ça fait rêver. Donc en comparaison avec le reste des films, on lui pardonnerait presque la légèreté de ses messages, et son caractère immoral, désabusé, bobo. On le trouverait presque magnifique et aimant.
b) Boboland :
Et pourtant, la déprime et l’immoralité sont bien là :
– Le monde et l’Amour sont envisagés comme une comédie musicale, une jolie mascarade, une belle chansonnette « Lalala ». Du point de vue du réalisateur Damien Chazelle et de son entourage bobo, les gens qui nous entourent (filmés façon « Mannequin Challenge » : tous en mode « flashmob », « expression corporelle engagée ») sont des statues, des figurants, un rêve éveillé. Ils sont interchangeables, remplaçables les uns les autres (la figure du double revient très souvent dans le film : Mia et l’actrice célèbre ; Seb et le nouveau mari). Les vies sont parallèles. Les êtres humains deviennent des options, des clones, des hologrammes. Les événements deviennent des circonstances, se répètent et se reproduisent presque à l’identique, comme pour illustrer la vacuité de l’existence (« Lalaland » fonctionne beaucoup sur les « déjà-vus », le rêve éveillé), la notion de destin (si chère aux tragiques) et de déterminisme. Nous ne serions pas libres, et nous devrions consommer/expérimenter tout puisque tout serait écrit, enrichissant, décidé d’avance, à vivre. Quelle horreur de message, quand on y pense.
– « Lalaland » nous dépeint un monde aseptisé, sensibleriste mais sans Vérité, vraisemblable mais totalement irréel et sans Espérance, sans foi, sans Jésus, où tout est versatile et en changement. Un monde de perfection lisse. Et le pire, c’est que ça se fait passer pour de la dénonciation, de la révolution ou de l’Amour… alors que c’est une soumission au paraître, au « feeling ». Dans « Lalaland », l’Amour est esthétisé dans la carte postale rétro-kitsch. Mais ces réalisateurs-là n’ont rien compris à l’Amour vrai. Ils ne défendent de l’Amour que sa pseudo désincarnation. À les entendre, l’Amour ne durerait que le temps d’une chanson (cf. la chanson de Céline Dion « Le temps qui compte »). L’Amour n’existerait que de ne pas être consommé, de ne pas être vécu sur la durée. Les adieux sont sacralisés, présentés comme plus authentiques que l’amour durable, officialisé par le mariage, fidèle et prétendument « rangé » et « enfermant ». Immaturité affective d’une époque.
– Ce film est un condensé des 60 codes bobos de mon livre Les Bobos en Vérité :
Code 1 – Petit-fils de 1968 : Le couple-vedette de cette comédie musicale (Emma Stone dans le rôle de Mia, Ryan Gosling dans le rôle de Sebastian) symbolise la quintessence des seventies, la jeunesse rebelle qui va se ranger dans la vieillesse, le conformisme, le luxe et la carrière. Les héros croient cependant conserver au fond d’eux leur « âme de révolutionnaires » autonomes et affranchis des codes. Par exemple, Mia, lors de son casting, vénère les « rebelles… même s’ils ont l’air fous ». Et Seb est le pianiste maudit, écorché vif, anticonformiste.
Code 2 – « Je suis original ! » : Les héros de « Lalaland » sont focalisés sur l’idée de « faire différents », de se démarquer, de mettre leur patte personnelle au monde conformiste/anticonformiste qu’ils essaient d’intégrer. Bref, sur la « Singularité » made in Google (Raymond Kurzweil).

Code 3 – Haine de la matière, de l’argent et des richesses : Au début du film, Mia et Seb trouvent ça cool d’être sans-le-sou.
Code 4 – Le consommateur masqué : Seb qui était un rebelle se retrouve pianiste dans un groupe superstar. Il rentre dans le système capitaliste. Malgré son goût de la bohème, il vit mal son train de vie de pauvre. Il finit par devenir grand patron d’un bar de jazz. Il ne se bat pas pour son couple ni pour vivre en conformité avec ses idéaux de pauvreté : « Je crois qu’il n’y a rien à faire. » Quant à Mia, elle devient une actrice célèbre et richissime. Par ailleurs, Mia et Seb sont suspendus à leur portable, vivent au rythme des « vues » Youtube et des swimming-pool parties. Enfin, on trouve dans ce film un bel exemple de bourgeoise bobo emmerdeuse, avec la cliente du snack-bar qui exige un gâteau sans gluten.
Code 5 – La solidarité d’apparat : Seb aime le jazz car celui-ci est issu des quartiers populaires, « est né dans un foyer de SDF ».
Code 6 – Plus bourgeois que bourgeois : l’élite du bon « mauvais goût » : Seb, même en étant photographié avec mauvais goût en tant que pianiste d’un groupe à la mode, n’en perdrait pas sa classe et son talent « brut ».
Code 7 – Jargon vulgos-pédant : Mia et Seb, même s’ils se rêvent femme et homme du monde, se permettent d’être vulgaires, de faire des doigts d’honneur, de s’exprimer comme des charretiers. Pour « casser les codes ».
Code 8 – Parler anglais : L’américanité du film « Lalaland » n’est pas à prouver.
Code 9 – Optimisme et Espoir : Tout le film repose sur la positivité. Il n’y a pas d’Espérance, mais il y a de l’espoir, de l’optimisme, de la combativité. Le message, c’est « il faut prendre de la vie ce qu’il y a de bon. Tout mérite d’être vécu, même si c’est éphémère et que ça dure le temps d’une chanson, d’un lalala ». Il faut se battre pour ses rêves, même s’ils sont irréalisables. « C’est ton rêve. ». Il faut être révolutionnaire en réalisant ses projets.
Code 10 – Adjectif « Petit » : Pensons au plaidoyer pro-minorités (ridicule) de Mia pendant son casting : en prenant comme exemple sa tante artiste bobo, elle remercie tous les ratés de la terre : « Merci aux doux rêveurs, même s’ils nous laissent songeurs. Merci à leurs ratures. »
Code 11 – « Je ne souffre pas ! » : Aucun personnage du film ne montre ses doutes, ses péchés. Ils sont tous persuadés d’avoir raison, même quand ils se plantent et galèrent. Ils pleurent leurs échecs, mais pas leur culpabilité ni leurs fautes. Ils regrettent juste que ça ne marche pas.
Code 12 – Globe-trotter : Plusieurs scènes du film nous montrent les deux héros en cavale, sur les routes ou la voie lactée.
Code 13 – Canapé : À un moment, Mia se retrouve assise sur un canapé destroy.
Code 14 – Scooter : La voiture décapotable avec le « vieux » klaxon, si typique et personnalisé, c’est un cri d’amour (bobo) !
Code 15 – Mosaïque multiculturelle : Le film « Lalaland » se veut un hymne à la mixité mondiale (Mannequin Challenge, diversité de supermarché, flashmobs) C’est la société « Toi + Moi (+ Lui + tous ceux qui sont seuls) ».
Code 16 – Fanfare jazzy : Seb est un futur patron d’un club de jazz. Il veut monter un bar samba-tapas (véridique). Le jazz est montré comme une institution sacrée… qui arrive à convertir même ceux qui le considéraient comme une musique d’ascenseur.
Code 17 – Le vieux marin breton : Seb danse avec une vieille dame noire sur un ponton de bords de mer. Mia rend hommage à sa vieille tante, icône de liberté anticonformiste artistique.
Code 18 – Vive le vieux ! : Tout le film est fondé sur le rétro, la nostalgie passéiste, la reproduction stylée du vintage des années 1950-60-70. Les héros vivent leur petite vie contemporaine entourés de vieux objets : vinyle, tourne-disques, vieilles bagnoles, vieux tubes musicaux, anciens hôtels habités par les stars du ciné hollywoodien, monde des pin-up, etc.
Code 19 – Chapeau Charlie Winston : Seb et ses amis portent des chapeaux vintage. Dans le genre, on a le personnage de Keith, sorte de Pharrell Williams.

Code 20 – Clope : Seb ne fume pas… mais il boit. Parce qu’il est éduqué mais quand même cool.
Code 21 – Ville européenne : La ville est contemplée de loin, comme un cliché romantique. Mais omniprésence. Et Paris, LA ville européenne, est sacralisée.
Code 22 – La Passion pour la Nature, le Vent et la Mer : Seb se retrouve sur un ponton Fahrenheit, et se contemple en train de « philosopher » face à la mer. Mia et Seb s’en vont également au vert, dans un parc.
Code 23 – « La Nature me domine et prouve ma méchanceté d’être humain. » : Souvent, les images du film sont percées d’un rayon de soleil seventies bobo pour flouter la carte postale et la rendre mythique. Et par ailleurs, l’attraction des corps humains est montrée comme irrépressible, cosmique : ce sont les astres qui commandent !

Code 24 – « Je ne crois pas en Dieu mais je fais comme si » : Les héros de « Lalaland » croient au « Destin ». Le message de fond du film, c’est qu’il faut « se battre pour ses rêves », « avoir l’envie » (Seb s’adressant à Mia), « raconter une histoire » (cf. consigne du casting de Mia, très Cours Florent). C’est le primat de la sincérité, de l’intuition, du « projet » (« Je dois lancer mon projet. » déclare Seb), du « lâcher prise », de la volonté individuelle, de la combativité, de la « foi » en tant que « foi en soi-même », de l’onirisme. Affligeant.
Code 25 – Nostalgie de la messe du dimanche et de la vie communautaire : Il n’est pas du tout fait référence à Jésus ni à l’Église Catholique. En revanche, on retrouve dans « Lalaland » des pastiches profanes de messes, des égrégores, des moments de grande communion émotionnelle : le concert de Keith, la colocation de Mia avec ses 3 copines, la scène d’ouverture sur l’autoroute (rituel de l’embouteillage), etc.

Code 26 – Festi-schisme : L’une des ritournelles coconnes du film, c’est que La vie est une fête.
Code 27 – New Age et psychologie : Mia et Seb se retrouvent à l’observatoire d’astronomie du film « La Fureur de vivre ».
Code 28 – Ni remords ni péché : Dans « Lalaland », on observe chez les deux héros beaucoup d’orgueil, et pas de demande de pardon, de repentir. Une désinvolture qui se veut optimiste et qui ne dira jamais qu’elle regrette ce qui s’est passé. L’important, selon Mia et Seb, c’est de « tout assumer ». C’est particulièrement visible quand, à la fin du film, Mia part de la boîte de jazz, sans se retourner.
Code 29 – L’enterrement bobo : Rien à signaler.
Code 30 – Croisade iconoclaste contre les « clichés » : Alors que ce film est un hommage aux clichés, les personnages se veulent anti-clichés. Par exemple, Seb veut faire du « free jazz ». Mia, elle, écrit une pièce autobiographique (un one-woman-show) naze, narcissique, iconoclaste mais finalement très cliché.
Code 31 – Super-Zéro : Seb et Mia planent dans la Voie lactée, ou bien se retrouvent sur le toit du monde, surplombant la ville la nuit… pour s’avouer que leur amour est impossible, qu’ils n’assument pas leurs sentiments (top bobo : le bobo ne supporte pas de dire franchement « Je t’aime »), que leurs chaussures leur font mal au pied. Un super-héroïsme de losers.
Code 32 – La folie pour le blanc (sali) : Mia et Seb se baladent dans des décors tout en blanc. Par ailleurs, Mia place sa tante-artiste dans une carte-postale immaculée : « Elle, la Neige et la Seine ».

Code 33 – Barbu : On a droit dans « Lalaland » au quota de barbus et de mal-rasés. Parce que c’est le style cool.
Code 34 – Silence et Pudeur sacrés : On n’a pas de scènes de sexe. Et le film « Lalaland » essaie de faire passer les héros pour des gens respectueux, qui ne se sautent pas dessus.
Code 35 – La voix-off insupportable : Les chansons sont parfois slamées, « salies » par les rires nerveux et le côté backstage, pseudo improvisé, susurré.
Code 36 – Bougies : Guirlandes électriques, les bougies partout (pas les chandelles des aristos, voyons !), les lampions, etc., l’éclairage bio est bien là !
Code 37 – Le mariage bobo : Pensons au mariage bobo de Laura et Jordan, qui proposent un concert dans leur jardin ! Viva Boboland !
Code 38 – Le blogueur catho (et sa bière !) : Seb a pour projet de monter un bar cool : « Je servirai du poulet, de la bière et du jazz. » (Eh ben je ne viendrai pas)
Code 39 – Le bobo d’extrême droite : Rien à signaler.
Code 40 – Dandy Queer & Camp : Seb est le prototype du dandy class et wild. Et Mia, lors de son casting, rend hommage à sa tante-artiste « dérangeante ». Les bobos font habituellement l’éloge de la folie : « il faut un petit grain de folie pour mettre des couleurs à la vie. »
Code 41 – Style artistique sobre-trash : Dans « Lalaland », le boboïsme bat son plein avec le savant mélange du rétro et du moderne. On a des séquences filmées en Super-8, façon vintage. Ce film – sur la simplicité – a dû coûter une blinde !
Code 42 – Pas d’humour : On ne rigole pas beaucoup en regardant « Lalaland ». Sans doute parce que le conformisme et l’absence de liberté plombent les rires qui auraient pu être suscité par l’énonciation de Vérités gênantes.
Code 43 – Photolâtrie : Mia prend des photos et vit pour son ordinateur portable. La figure de l’artiste divin aux doigts d’or est célébrée.

Code 44 – « J’aime / J’aime pas » (les listes) : Le couple Mia/Seb se forme autour des goûts, et non autour des valeurs ni de la foi. L’Amour est clairement confondu avec les goûts, le ressenti, le sentiment. Par exemple, Mia vit un coup de foudre en rentrant dans le restaurant où elle voit Seb jouer au piano. Elle retombe amoureuse de lui en pénétrant dans une salle de ciné. Et enfin, en rentrant dans le club de jazz à la fin.
Code 45 – Promenade chorégraphique : Très souvent dans « Lalaland », l’Amour est considéré comme une musique (la musique au cœur), un clip. C’est l’amour-cinéma : les personnages sont toujours devant des écrans de ciné, et cherchent à reproduire leurs films préférés.
Code 46 – Sifflotements, xylophones, banjo et piano : « Lalaland » a choisi le piano-bar comme scène sacrée. Plusieurs chansons du film prennent comme base le sifflotement désinvolte de l’artiste cool. La toute dernière chanson du film, c’est Mia qui fredonne, « l’air de rien ».
Code 47 – Le monde enfantin désenchanté : Les enfants sont quasiment absents du film.
Code 48 – Le divertissement jeunesse confié au bobo : À la fin du film, l’enfant de Mia est confiée à la nounou trentenaire.
Code 49 – « L’Amour n’existe pas. Les amours (éphémères) oui. » : Le film défend l’idée que « l’amour dure 3 ans » (Beigbeder), que l’Amour serait vrai par son impossibilité et par son intensité/fulgurance, parce qu’il est platonique et impossible. Maladie du romantisme ! Mirage des libertins nostalgiques ! Les héros passent leur temps à rêver leur vie. Notre époque souffre d’ignorer et de caricaturer l’Amour.
Code 50 – « Je suis vivant » ou « J’ai aimé » : Même si le couple Seb-Mia décide de se séparer et qu’en réalité il ne fonctionne pas et ne s’aime pas (puisqu’il ne dure pas), les deux tourtereaux se persuadent quand même qu’ils « ont aimé » : « Je t’aimerai toujours. » déclare Mia à Seb ; et ce dernier lui répond : « Moi aussi. ». Et pourtant, ils n’assument pas de se pardonner et de fonder une famille.
Code 51 – « L’amour s’impose à moi. Je le construis par mon ressenti » : L’amour entre Mia et Seb commence par un doigt d’honneur (tout un programme…). Puis aussi par une infidélité : Mia trompe son petit ami Greg avec Seb. Les premiers contacts entre Seb et Mia sont très violents (y compris physiquement), méprisants. L’amour est présenté comme une énergie cosmique, une confluence des astres, un processus intense et « purement » quantique/physique : « le champ magnétique des pôles » Les bobos sont incapables de lier l’Amour à la liberté et au pardon. Pour eux, c’est forcément violent ET naturel.
Code 52 – « J’aime là où je ne désire pas/ne m’engage pas » : Dans « Lalaland », l’amour serait là où on ne l’attend pas, voire même où on déteste. Il ne faut surtout pas désirer !
Code 53 – « Je t’embrasse… Prends soin de toi… » : Seb se revendique comme « romantique ».
Code 54 – « Je ne drague pas. Et c’est pas sexuel. » : « Je ne veux rencontrer personne ! » s’insurge Seb, qui n’assume pas sa recherche amoureuse. Et quand Mia court le rejoindre au ciné, leurs doigts s’effleurent. Leur union est désincarnée, désinstitutionnalisée, pas assumée, asexuée.
Code 55 – Mademoiselle : La tante de Mia, actrice d’une troupe itinérante, qui jouait pieds nus, est vraiment le cliché de la bobo : l’artiste indépendante, créative, sulfureuse, incapable de se donner : « Elle aimait la bouteille. » Elle était un peu folle…
Code 56 – Trio bisexuel (en plein déménagement…) : Mia est prise en sandwich entre Seb (son amour de jeunesse) et son mari actuel. Ou bien elle ne sait pas choisir entre Greg et Seb.
Code 57 – Le mariage (ou pas) : Les héros du film ne se marient pas. Ils vivent ensemble sans s’engager. Quant au mariage, il est réduit à un statut social, un arrangement administratif, un choix certes arrangeant et pas désagréable mais un peu illogique et triste.
Code 58 – « Famille, tu me saoules ! » : Dans « Lalaland », la famille n’est pas représentée (sauf à la fin : comme une vie ennuyeuse et faite de faux-semblants). Et les parents ou les vieux sont à peine visibles.
Code 59 – L’enfant : mon projet et mon pote : L’enfant de Mia est confiée à la nounou, délaissée par ses parents qui préfèrent aller s’éclater et vivre pour leurs goûts. C’est l’enfant-pote.
Code 60 – Bobo homo : Enfin, Mia est l’ambassadrice du « mythe pansexualiste du ‘féminin sacré’ » prédominant dans la pensée New Age (cf. le livre Les Raisons d’espérer (2008) de Monseigneur Léonard, p. 93). Elle est l’archétype de la success story à l’américaine, mais cette fois incarnée par la working-woman (dite « plus forte et déterminée » que les hommes) plutôt que par Seb.
c) En conclusion :
Oui. « Lalaland » n’est pas un navet techniquement parlant (car les bobos savent maintenant faire des prodiges de technicité et de jeu pour masquer l’absence de fond). Mais c’est quand même un navet moralement parlant. C’est un film pour midinette bobo dépressive, immature et déçue de l’Amour, tous sexes confondus. Les concepteurs de ce genre de films ne sont pourtant pas des amateurs ni des radins : ils mettent les formes, soignent et assument leurs références culturelles (même kitsch), pensent au confort de leurs spectateurs, leur en donnent pour leur argent et leur plaisir, ont une forme de probité et de générosité. Ce n’est pas ça le problème. En revanche, inconsciemment, je crois que ce sont des hédonistes dépressifs, et des menteurs sincères. Ils nous proposent une merde. Mais une merde qui a du goût, et un peu plus de goût que bien des merdes qui sortent aujourd’hui au cinéma. Cela dit, ça reste une merde. On nous infantilise en nous montrant une prison dorée hollywoodienne. Alors ne nous faisons pas avoir ni prendre par les émotions. « Lalaland » est immoral et n’est pas au service de la Vérité. Ce n’est certainement pas le Film du Siècle. Arrêtons et réveillons-nous.
P.S. : Pour lire d’autres critiques de films que j’ai écrites, voir « Le Pape François », « Tu ne tueras point », « La Cinquième Vague », « La Vie d’Adèle », « Le Petit Prince », « Le Tout Nouveau Testament », « Marguerite », « Le Monde de Dory », « Vice & Versa », entre autres. Pour ce qui est des émissions de télé, lire « The Voice », « Mariés au premier regard », etc. Enfin, pour commander Les Bobos en Vérité, voici le lien.
La mise à mort de la médecine
Le plus ahurissant, c’est cette censure mondiale actuelle de la médecine, de la science. La culture et l’intelligence sont mises à l’index. Et la médecine est tout simplement gommée, lissée. Exemple avec la traduction très approximative du discours d’Iris Mittenaere lors de son élection à Miss Univers. Elle parle à 3 reprises (quand même!) de « médecine », et c’est complètement occulté par le traducteur. La médecine n’est plus citée, ou alors elle est remplacée par le « mannequinat » et par un discours bébé « On peut apprendre de ses erreurs et se relever ».

On se trouve à un tournant transhumaniste tout à fait saisissant. L’Humanité veut rejeter la Science et Dieu… pour adopter la gnose.
Mon nouveau livre à lire ou à commander : HOMOSEXUALITÉ, LA PRIORITÉ NIÉE
Voici en pièce jointe mon tout dernier livre, Homosexualité, la Priorité niée (cliquez ici : Homosexualité La Priorité niée), que j’ai écrit en seulement deux semaines grâce aux Suisses (c’est de leur faute !) et à mes deux conférences du 14 décembre 2016 dernier à Fribourg. Sur la couverture, vous reconnaîtrez d’ailleurs la magnifique campagne gelée fribourgeoise, avec la ville en contrebas, photographiée par Silvio Von Geboorte.
Pour ceux qui préfèrent commander Homosexualité, la Priorité niée et le lire sur papier plutôt qu’en pédé-F, vous pouvez commander dès maintenant Homosexualité, la Priorité niée sur ce lien!
Je pense que Homosexualité, la Priorité niée est l’un de mes meilleurs mais aussi derniers livres (ici la traduction espagnole). Il me reste encore à écrire – ça a l’air d’une blague mais c’est vrai ^^ – un essai qui me tient particulièrement à cœur : La Bière : maladie du bobo catho. Et après, on verra.
Je vous souhaite à tous un très saint et lent Noël. À vous et à votre famille.






